Nuevos cálculos del Banco Mundial indican que el flujo de remesas con destino a los países de ingreso bajo y mediano aumentarán 4,2% en 2022 hasta totalizar USD 630.000 millones. De ese total, el 22% (casi USD 143.000 millones) iría para América Latina, lo cual representaría un aumento de 9,1% anual. Entre los temas que resalta el documento del multilateral se expone que la guerra de Rusia contra Ucrania impactará los ingresos de estos países vía remesas. “Se espera que las remesas hacia Ucrania, el mayor receptor de Europa y Asia central, aumenten más del 20% en 2022. Sin embargo, los flujos de remesas a muchos países de Asia central, cuya fuente principal es Rusia, caerán de manera drástica”, dice un documento del Banco. Ante lo anterior alertan que ese impacto en las remesas combinado con el aumento en los precios de los alimentos, los fertilizantes y el petróleo, pueden generar un incremento en el riesgo para la seguridad alimentaria y exacerbarla pobreza en muchos de estos países. El documento del multilateral también resalta que durante 2021, los flujos de remesas mostraron un marcado incremento en América Latina y el Caribe (25,3%), África subsahariana (14,1%), Europa y Asia central (7,8%), Oriente Medio y Norte de África (7,6%) y Asia meridional (6,9%). También te puede interesar: La guerra en Ucrania pone en peligro la recuperación del comercio mundial Así mismo, indica que a nivel mundial, el costo medio para enviar USD 200 se situó en un 6% en el cuarto trimestre de 2021, lo cual representa más del doble del 3%, la meta establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). “La región más barata a la que enviar dinero es Asia meridional (4,3%), en tanto que la más costosa es África subsahariana (7,8%)”. Fuente: Bloomberg Línea