Así también, el BID estima que 3,5 millones de estudiantes quedaron fuera del sistema educativo tras la reapertura de las escuelas. No obstante, el proceso de recuperación económica podría constituirse como un factor que disminuya la probabilidad de que un estudiante de la región termine la escuela. Mayor gasto en educación de calidad En su documento, el BID hace énfasis en ¿Cómo reconstruir la educación pospandemia? En este sentido, la evolución del gasto público en la región evidencia una desaceleración desde 2017 y algunos sondeos preliminares muestran que “la tendencia se profundizó en los dos últimos años”, por los ajustes presupuestarios que hicieron los gobiernos para atender la emergencia sanitaria. El organismo prevé que en el corto plazo los recursos necesarios para la rehabilitación de escuelas y el regreso a clases se cifran en USD 23.087 millones; es decir, un 0,21% del PIB regional. También te puede interesar: La sostenibilidad es transversal en la educación Nota: Días sin clases en el mundo por Covid. El total de días sin clases presenciales hace referencia al cierre total de centros educativos en el periodo comprendido entre el 11/03/2020 y 31/01/2021, sin contemplar los días de cierre parcial, vacaciones o fines de semana. “Nuestros estimados indican que la inversión total requerida, combinando respuesta de corto plazo y transformación de los sistemas educativos en los próximos 10 años, será de aproximadamente USD 221.000 millones, incluyendo inversión en infraestructura y equipamiento”, precisó el BID. Esta estimación representa USD 1.200 de gasto por alumno para mejorar la retención y los aprendizajes, acercando a la región en términos de inversión al promedio de economías más avanzadas. Implicaciones negativas para los jóvenes a futuro De acuerdo con el BID, en Chile, Colombia, Costa Rica, México y Argentina los jóvenes podrían llegar a perder alrededor del 11% de sus ingresos laborales a lo largo de su vida, lo que se estima en un 17% del PIB agregado de estos países. Esta información coincide con un documento publicado por el Banco Mundial y Unicef habían señalado en junio de este año, que precisó que la pérdida de aprendizaje de la región debido a la pandemia tiene una influencia directa en las ganancias que los actuales alumnos van a obtener el resto de su vida, cifrando la disminución de ingresos en un 12%. Medidas para recuperar la educación La transición al aprendizaje remoto e híbrido, que se hizo más difícil en los estratos socioeconómicos bajos que en los sistemas educativos mejor preparados, fue uno de los factores que más impactó en la continuidad de los estudios una comenzada la pandemia. Apenas el 22% de los hogares tenía acceso a Internet y solo el 19% tenía un ordenador. Frente a esta nueva realidad, el BID propone cuatro acciones que apuntan a revertir los efectos de la pandemia en la educación y mejorar los indicadores en la región: También te puede interesar: Según el Banco Mundial, la educación retrocede una década en Latinoamérica Reintegrar a las masas de jóvenes de LatAm que han perdido el contacto con sus escuelas durante la pandemia, asegurando que culminen sus estudios y sus proyectos profesionales. Cerrar la brecha digital, producir contenidos en línea de alta calidad y transformar digitalmente los sistemas educativos. La crisis impulsó a los gobiernos a invertir en tecnologías de aprendizaje híbridas y a adoptar nuevos métodos de enseñanza. Este hecho podría representar una oportunidad en medio de una crisis para garantizar tanto la recuperación inmediata de los efectos de la pandemia como una transformación digital permanente de los sistemas educativos. Acelerar el aprendizaje para todos. En este aspecto, la aceleración debe centrarse en enseñar el mismo contenido más rápido, sino en los conceptos básicos que los alumnos necesitan para pasar de grados y, al mismo tiempo, otorgar a cada uno unas bases adaptadas y específicas. Fuente: Bloomberg Línea