Esta jornada promovida por ALAC es un espacio de importante valor para ayudar a los países a enfocar y coordinar esfuerzos que fortalezcan la lucha contra el comercio ilícito. Además, durante los dos días de reuniones se analizaron los aprendizajes que ha dejado la pandemia del Covid-19 en la implementación de tecnologías y nuevos procesos en el control aduanero, fronterizo y sanitario. Como manifestó Glenda Ruíz, Directora de Asuntos Corporativos de las afiliadas de Philip Morris International en Ecuador, “ALAC es un encuentro fundamental, ya que representa un espacio oportuno para evidenciar el impacto real del contrabando, una problemática que tiene consecuencias económicas y sociales en toda la región. Sin duda, es un espacio que nos permite establecer un plan de trabajo tangible y auditable entre el sector privado, autoridades y gremios para la lucha contra este flagelo. En el caso específico de cigarrillos, producto estrella del contrabando en Ecuador, las cifras alcanzan un 79% de acuerdo con el último estudio de Invamer a diciembre del 2020”. Según ALAC, que representa a 15 países de América Latina, el contrabando en la región significa al menos USD 210.000 millones al año en productos ilegales. “El comercio ilícito es parte de un ecosistema criminal que daña a toda la sociedad”, señaló Ana Linda Solano, consultora en economías ilegales en América Latina, Colombia. Jeff Hardy, Director General de Transnational Alliance to Combat Illicit Trade (Tracit), durante su charla enfocada en los “Esfuerzos globales para mitigar los daños económicos y sociales del comercio ilícito”, precisó que el trabajo de Tracit está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, por tanto, con los planteamientos de la Agenda 2030 promovida por la ONU. Ello con el afán de generar sinergias para que haya un trabajo consciente y mancomunado entre sociedad, gobierno, academia y todos los sectores sobre el contrabando. Especificó que los sectores más afectados por el contrabando durante la emergencia sanitaria fueron el farmacéutico, bebidas alcohólicas y alimentos y agregó que el comercio ilícito y la falsificación son un obstáculo para el cumplimiento, de manera puntual de los Objetivos de Desarrollo Sostenible número 5 (Igualdad de género) y el número 9 (Industria, Innovación e Infraestructura). Hardy, de igual manera, lanzó alertas sobre los impactos de la pandemia en el comercio electrónico, sector que creció de manera exponencial pero que no ha logrado, aún, cimentar reglas claras para proteger a los usuarios, productores y en general a toda la cadena de valor. “La pandemia demostró que no estamos preparados para el e-commerce, no hay reglas que gobiernen el Internet y protejan el fraude en línea”, por lo que sugirió que las políticas públicas también se enfoquen en esta modalidad de comercio y ciberseguridad. Una hoja de ruta conjunta: Declaración de Quito Este sexto encuentro promovido por ALAC tuvo como resultado la firma de la Declaración de Quito, un documento que recoge los aportes, acuerdos y compromisos para delimitar un plan de trabajo -un esfuerzo conjunto- para luchar contra el comercio ilícito en América Latina. Para lograr una hoja de ruta aterrizada a la realidad de las industrias y categorías de productos, durante ALAC se desarrollaron mesas de trabajo multidisciplinarias que brindaron un mejor contexto acerca del escenario actual en cada uno de los países, al igual que avances y esfuerzos sobre los que enfocaran su trabajo contra este flagelo. Entre algunos de los planteamientos estuvieron: Mesa sobre la industria de cigarrillos Se propuso la creación de mesas de trabajo público – privado para identificar rutas internacionales de los cigarrillos ilegales. También se realizarán estudios cuantitativos regionales para conocer el impacto del comercio ilícito en la salud y empleo de la población. Para el sector y las autoridades en la lucha anti contrabando, es crucial la socialización y claridad en procesos y reglamentos para la fiscalización de productos de origen ilícito. Adicionalmente, el sector coincide en que deben incrementarse los controles en puntos de ventas y en las tan utilizadas plataformas digitales. Mesa sectorial de metalmecánica y siderurgia Se planteó la homologación de reglamentos técnicos con normas internacionales para estandarizar los procesos a la comercialización nacional e internacional de productos. También se solicita fortalecer medidas de defensa comercial para los pequeños productores de acero frente a prácticas de comercio desleal. Mesa del sector farmacéutico Se enfatizó en la necesidad de hacer un seguimiento más detallado a las denuncias de casos de comercio ilícito y robustecer los procesos de judicialización en conjunto con la Fiscalía General del Estado y la Policía Nacional. También se planteó la urgencia de contar con peritos calificados dentro del Consejo de la Judicatura de Ecuador para un tratamiento eficiente de los casos. Fuentes: ALAC, CIP, Ekos