Aunque se espera más demanda de crudo, se anticipa un cambio, a medida que las energías renovables le ganen terreno a los combustibles fósiles. La AIE estima que la producción petrolera mundial se incrementará en 5,8 millones de barriles diarios y la mayor parte se centrará en América Latina. Brasil, Guyana y aunque en menor medida, Argentina, son los actores de este reciente auge petrolero que demora la descarbonización que tanto urge a la economía.