Foto: Álvaro Peralta, Gerente General de Pebel Consultores; y, Henry Mariño, Representante de Seguridad, Salud y Bienestar Laboral de PrevenControl EcuadorAcorde a Henry Mariño, Representante de Seguridad, Salud y Bienestar Laboral de PrevenControl Ecuador, este cambio incidió en que las empresas hayan tenido que adoptar modelos rigurosos de seguridad y salud en beneficio para sus colaboradores. “Algunas empresas ya estaban muy preocupadas en este aspecto, sin embargo, a raíz de la pandemia han tenido que invertir mucho en brindar un buen ambiente laboral, con todas las medidas de bioseguridad y enfocadas en la salud mental de los colaboradores”, señala. Mariño sostiene que estos desafíos fueron una prueba de fuego para los empresarios y trabajadores, ya que han tenido que enfrentar la reducción de ingresos, la baja productividad, riesgos de quiebra de la empresa, recortes de personal, la carencia de vinculo social presencial con sus compañeros de trabajo, problemas de ansiedad y de depresión debido al contexto. En ese aspecto, Álvaro Peralta, Gerente General de Pebel Consultores, sostiene que la resiliencia ha ayudado a que los seres humanos se adapten a estos tiempos difíciles. Acota el teletrabajo era una modalidad no tan común, pero que se volvió necesaria para seguir siendo productivos en el confinamiento. “En Ecuador, el teletrabajo legalmente existe desde 2016 pero no se lo aplicaba mucho. Considero que en el futuro va a ser una modalidad habitual”, enfatiza. En ese sentido, han surgido nuevos riesgos laborales, como el aumento de los trastornos mentales, las jornadas laborales excesivas, la violencia intrafamiliar y de género. Peralta dice que esto afectará la productividad de las empresas y existen cifras relacionadas a ello. Por ejemplo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que la pandemia ha empeorado la salud mental, lo que ha generado unos costos similares al 4% del PIB europeo y ha afectado en el empleo, la vida social, la educación y en los sistemas sanitarios. La OCDE recomienda a los países invertir mucho en la atención de la salud mental. Además, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), trabajar más de 55 horas a la semana aumentan el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares y por accidentes cerebrovasculares. Ambos expertos coinciden que es importante que los empleadores gestionen y planifiquen proyectos encaminados en asegurar un ambiente seguro y saludable en las empresas y que también estén enfocados a la salud física y, sobre todo, mental de los colaboradores. De esta forma, estos planes deben formar parte de la cultura organizacional. Además, ayudarán a las organizaciones a que en un futuro puedan estar preparadas ante una situación similar, como la que estamos viviendo actualmente y que puedan mantener su productividad.Por: Andrés Calvopiña Cervantes