Alphabet cerró el miércoles 7 de enero de 2026 por encima de Apple en valor de mercado, con cifras que se movieron en márgenes estrechos pero con alto valor simbólico: se habló de cierres cercanos a USD 3,88 billones vs. USD 3,84 billones y, en intradía, de USD 3,864 billones vs. USD 3,861 billones. El dato, sin embargo, no es la décima en la pantalla: es el mensaje. Tras perder el liderazgo global meses atrás, Apple también cedió el segundo puesto, mientras el mercado sigue colocando a Nvidia como referencia del ciclo de inversión en IA, con una capitalización señalada por encima de USD 4,6 billones. En pocas sesiones, el ranking se convirtió en termómetro de confianza estratégica, no solo de resultados pasados. También puedes leer: Mercado Libre subió casi un 10% en Wall Street y mantiene fuerte capitalización bursátil La clave está en cómo Alphabet ha convertido la IA en palanca comercial: no solo como producto, sino como infraestructura y acuerdos de gran escala. En 2025, su acción registró un salto anual alrededor de 65%-66%, impulsada por el entusiasmo inversor, mientras Apple avanzó cerca de 9% y quedó por debajo del desempeño del S&P 500 citado en la cobertura. En lenguaje de negocios: el mercado premia la velocidad de ejecución y castiga la cautela cuando se vuelve demora. Esa ejecución se refleja en el negocio corporativo: se mencionó que Google Cloud firmó más acuerdos de más de USD 1.000 millones en los primeros tres trimestres de 2025 que en 2023 y 2024 juntos, y que la compañía empujó su ecosistema con apuestas en hardware propio (TPU) y el despliegue de su familia de modelos, mientras buscaba despejar la duda existencial: si la IA podía erosionar el negocio del buscador, Alphabet está respondiendo con más plataforma, más capacidad y más contratos. Para Apple, el desafío es menos tecnológico que narrativo y de calendario: convencer a inversionistas de que la IA no será solo una “función” sino un nuevo motor de ingresos —servicios, dispositivos, experiencias—, en un contexto donde se han señalado retrasos en hitos internos como la evolución de Siri. El sorpasso deja una lección para cualquier CEO: en esta etapa del mercado, la valorización se parece cada vez más a un plebiscito sobre claridad estratégica, capacidad de entrega y ritmo de innovación. Con información de Infobae y Xataka.