La importancia del rol que tiene el sector agroalimentario para el desarrollo económico y social es indudable para alcanzar la Agenda 2030. Además, su relevancia recae como aliado estratégico para combatir uno de los principales problemas que afronta América Latina y El Caribe: la malnutrición. En este sentido, Grupo Ekos, con el apoyo técnico de Naciones Unidas Ecuador, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), presentó el pasado 14 de julio, el evento virtual “Alimentos con Propósito: las contribuciones del sector agroalimentario para el desarrollo sostenible”, un espacio donde se presentaron conferencias y foros de alto nivel, con expertos nacionales e internacionales, quienes compartieron investigaciones, cifras, las mejores prácticas de sus organizaciones y se abordaron los desafíos que la industria alimenticia enfrenta, para así: "EL MOTOR DE LA AGENDA 2030 NACE DE NACIONES UNIDAS, PERO NOS PERTENECE A TODOS" Para Ricardo Dueñas, CEO de Grupo Ekos, los objetivos de la Agenda 2030 son inalcanzables sin el sector privado. Y explicó que el compromiso para evitar el calentamiento global es agudamente importante en el sector de alimentos, el cual, cuenta con aproximadamente el 50% de empleos en el país y un “encadenamiento que impacta a la economía de una forma definitiva”. El alto ejecutivo hizo un llamado a las autoridades para eliminar la desnutrición infantil crónica, “un trabajo que tiene que ser hecho con mucha responsabilidad y se debe poner toda la inversión necesaria”. Durante su panel, Dueñas hizo un análisis del sector alimentario en varios aspectos, como el económico, social y de sostenibilidad. Recalcó la importancia del propósito de hacer negocios, por ello, la sostenibilidad es un tema clave. Además, apuntó que “el sector de agro alimentos tiene un papel fundamental: genera 5 de cada 10 empleos, pero de ellos, solo 1 es adecuado". "DENTRO DEL NUESTRO MODELO DEL NEGOCIO EMPRESARIAL, ASOCIATIVO E INCLUYENTE, EL EJE CLAVE SON LAS PERSONAS" Juan Pablo Grijalva, CEO de El Ordeño, resaltó el compromiso de El Ordeño con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “En El Ordeño nos enfocamos en producir alimentos con propósito que impactan positivamente a las personas y protegen el planeta”. Y señaló que estos esfuerzos se logran mediante la implementación de “tecnologías que aumentan la eficiencia, reducen los errores y el impacto ambiental, como el blockchain, para la trazabilidad de los productos, o la ganadería climáticamente inteligente, generado con el apoyo de la FAO”. Señaló que desde el año 2000 la empresa comenzó a incluir, de manera formal, a personas que estaban fuera del circuito económico del país. Para lograrlo, se enfocó en trabajar la autoestima en la población rural para que se sientan involucrados y empoderados. Así, se formó una organización, que arrancó con 5 centros de acopio y equipamiento en Cayambe. Actualmente suman 72 en 11 provincias, las cuales pertenecen a las comunidades y a sus productores. "EL 2020 HA DEJADO CIFRAS MUY PREOCUPANTES EN EL CAMINO PARA CUMPLIR LOS 17 ODS A CAUSA DE L COVID -19" José Iván Dávalos, Coordinador Residente AI del Sistema de Naciones Unidas en Ecuador, señaló que los problemas para cumplir la Agenda 2030 son específicamente preocupantes en el ODS 2, Hambre Cero. Destacó que el evento Alimentos con Propósito se sitúa en el tiempo indicado, en preparación para la Cumbre de Sistemas Alimentarios, convocada por el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, que se celebrará en septiembre en Nueva York. Dávalos hizo una importante reflexión: “a pesar de unos momentos más difíciles en la historia reciente, también este momento nos da la oportunidad para reevaluar y pensar mejor lo que estamos haciendo para reconstruir los sistemas alimentarios y los marcos de desarrollo”. "PARA QUE UN SISTEMA ALIMENTARIO SEA SOSTENIBLE TIENE QUE ABARCAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA PARA EL FUTURO" Mónica Andrade, Coordinadora del Área de Ambiente y Energía de PNUD, expuso que, para la FAO, un sistema alimentario sostenible busca la preservación de los ecosistemas, mejora la gestión de alimentos y de pérdidas. “Este sistema implica procesos desde su producción hasta los desechos alimenticios”, dijo. Este es un trabajo conjunto de todos los sectores de la sociedad, desde los agricultores -quienes tienen que adaptarse al cambio climático-, el sector de la academia, el gobierno y los ciudadanos. Entre los múltiples beneficios de los sistemas alimentarios, destacó que aportan en la reducción de los gases de efecto invernadero, aportan a la adaptación al cambio climático generando resiliencia, ayudan a la regeneración de suelos degradados, entre otros. "NUESTRO SISTEMA AGROALIMENTARIO DEBE ESTAR ENFOCADO A UNA ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE" Agustin Zimmermann, Representante de la FAO en Ecuador expuso cifras alarmantes: “Se estima que en 2020, más de 149 millones de menores de cinco años sufrieron de retraso de crecimiento (una estatura demasiado baja para su edad); además, más de 45 millones padecieron de emaciación (delgadez excesiva para su altura); y, casi 39 millones sufren de sobrepeso. Mientras que más de 3.000 millones de adultos y niños siguen sin acceder a dietas saludables, gran parte a causa de costos excesivos. Y casi un tercio de las mujeres en edad reproductiva registran anemia”. Los altos costos y baja accesibilidad hacen que millones de personas no puedan acceder a una alimentación saludable o nutritiva, sentenció Zimmermann. Bajo este panorama, la FAO ha planteado cuatro pilares claves para lograr sociedad más prósperas e inclusivas : Mejor producción; Mejor nutrición; Mejor medio ambiente; y, una vida mejor sin dejar a nadie atrás. "EN SUDAMÉRICA ESTAMOS LIDERANDO EL TEMA DE DESNUTRICIÓN" Fernanda Sandoval, Representante de Nutrición del Programa Mundial de Alimentos, expuso varios datos recopilados en diferentes estudios, que sirven para identificar y sensibilizar sobre los principales impactos que este problema genera. Señaló que de acuerdo al INEC, en la última encuesta ENSALUD, lanzada en 2018, existen cifras que llaman la atención. Haciendo referencia al histórico registrado de desnutrición crónica en niños y niñas menores de 2 años, indica que la situación no ha mejorado, sino que es todo lo contrario. "Sabemos que la desnutrición se da por un déficit de nutrientes, por una situación de baja talla para la edad, pero también hay otra realidad, el sobrepeso y la obesidad. En el país, según la misma encuesta, 35 de cada 100 niños de 5 a 11 años tienen sobrepeso; a nivel nacional, representa el 35,4%. A nivel urbano es del 36,9% y a escala rural, 32,6%. “Esto nos obliga como Estado y sociedad a trabajar de manera inmediata”.