En su charla “Alimentación saludable de forma holística”, explicó que nutrirnos no es solo lo que comemos, sino cómo vivimos, pensamos y sentimos. Mónica introdujo el concepto del “Círculo de la Vida”, una herramienta que invita a revisar áreas clave de nuestra existencia: relaciones personales, trabajo, ejercicio y espiritualidad. “Podemos comer todos los vegetales y superfoods del mundo, pero si tenemos heridas emocionales sin sanar o un ambiente laboral que nos estresa, el cuerpo no asimilará los nutrientes de forma óptima”, afirmó. La coach enfatizó que la alimentación primaria —la que proviene de nuestras experiencias de vida— es tan importante o más que la alimentación secundaria (la comida que ingerimos). Una vida balanceada permite que el organismo absorba de forma adecuada los beneficios de los alimentos. El ejercicio, para Mónica, es un pilar innegociable: “Va más allá de lo estético. Entrenar aumenta el metabolismo, fortalece músculos y huesos, protege el corazón y mejora la salud mental al liberar endorfinas y serotonina”. La espiritualidad es otro componente vital. Independientemente de las creencias, mantener la fe y un propósito claro ayuda a superar crisis y sostener hábitos saludables en el largo plazo. “La vida no es lineal y siempre habrá problemas, pero confiar en Dios, el universo o el ser superior en el que creas, te da fuerza para seguir”, compartió. Palacios también habló de su experiencia personal al crear su cafetería y su línea de productos saludables, un emprendimiento que nació de su búsqueda de propósito. Reconoció que el camino no ha sido fácil, pero destacó la importancia de delegar, agradecer y romper rutinas tóxicas para mantener el equilibrio entre familia, trabajo y bienestar personal. Su mensaje final fue claro: buscar ayuda profesional cuando sea necesario, trabajar en las emociones, agradecer lo que tenemos y dejar de posponer nuestro bienestar. “El balance es la clave. La conexión mente-cuerpo es real: si no cuidas tus emociones, no podrás cuidar de tu cuerpo”, concluyó