Un paso importante para que las APP funcionen es reformar la ley para reducir los plazos del ciclo de proyectos, acortándolos a menos de tres años. El limitado presupuesto y la baja inversión en obra pública es un punto de inconformidad dentro del sector de la construcción. Cifras oficiales presentadas por los diferentes Gobiernos centrales han dado como resultado un decrecimiento considerable del presupuesto en este segmento. Mientras en 2016 la cifra codificada era de USD 3.660 millones, este 2024 apenas alcanzó los USD 380 millones. Ante esto, en el marco de la ExpoConstrucción Guayaquil 2024, se llevó a cabo el foro ‘Alianzas Público Privadas: Oportunas y Necesarias para el Sector de la Construcción’. También te puede interesar: Quito en dos ruedas: Ser bike friendly influye en el arriendo En el foro participaron los protagonistas de los principales gremios del sector: Leopoldo Ocampo, Presidente de CAMICON; Virgilio Gonzenbach, Presidente de la Cámara de la Construcción de Guayaquil; y Guillermo Pacheco, Presidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Guayas. Este foro fue moderado por Carlos Calderón, experto en APP y representante de Constructores Positivos. Carlos empezó el foro con un contexto general del país en este tema, considerando la baja de inversión en obras públicas, y la casi nula ejecución de infraestructura de este carácter, por lo que se potenció la necesidad de apostar por alianzas público privadas. Ante esto, Guillermo Pacheco, explicó que las Alianzas Público-Privadas (APP) presentan un considerable potencial de inversión, ya que permiten que el riesgo financiero y técnico sea asumido principalmente por el sector privado. “Esto desliga al Estado de la responsabilidad operativa y financiera, delegando estas tareas a entidades con mayor expertise”, afirma. Además, destaca que las APP pueden ofrecer una mayor capacidad de respuesta a problemas inmediatos, en contraste con los procesos burocráticos del sector público. Guillermo también refirmó que para que las APP sean efectivas, es crucial que el Estado garantice seguridad jurídica, asegurando que las reglas no cambien una vez firmado el contrato. Otro desafío que mencionó es “hacer atractivo el país para los inversionistas”, ofreciendo incentivos fiscales como exoneraciones de impuestos por varios años. Además, la seguridad es una preocupación importante debido a la creciente inseguridad en el país. Finalmente, Guillermo explica que es esencial acortar el ciclo de los proyectos, ya que los plazos largos desincentivan la inversión. Por su parte, Virgilio Gonzenbach también se mostró positivo al asegurar que “este modelo es el adecuado en el actual momento porque hay inversiones extranjeras que quieren venir al país pero necesitan seguridad jurídica. La mejor manera de promover estas alianzas es através de la socialización de una cultura basada en sociedad, en la que se promueva la alianza estratégica basada en sociedades, y que se complemente con la delegación que supone la teoría de la Alianza Público Privada”. Con una visión más amplia debido a sus peticiones durante un periodo de tiempo aún más largo, Leopoldo Ocampo, se mostró animado porque más agremiaciones empiezan a apoyar aún más estas iniciativas. “Cuando no se entiende que comprende esta alianza, no sucede nada bueno. Pero hoy felicito que ya más gente acompaña a las APP y que hay modelos exitosos funcionales y adecuados. El estado no tiene plata, y si seguimos esperando, va a tocar sentarse a llorar. El sector de la construcción no despunta. No hay ningún plan de reactivación real para desarrollar proyectos de impacto. Antes el sector aportaba al 10% del PIB, hoy es del 6%. Esto quiere decir que hay que buscar planes de reactivación y aplaudir el aporte de la empresa privada. El sector privado es apenas el 30% de la construcción y el 70% depende de la obra pública y está ahogado. Es preocupante porque esto genera empleo. Ante esto, la CAMICON creó hace unas semanas el consejo de infraestructura entre distintos personajes importantes de la economía y construcción. Es un grupo de gente que hace procesos con inversión, proyectos ejecutables y con visión clara. Un inicio para el éxito de las alianzas público privadas.