Grupo AJE, una multinacional de alimentos y bebidas con presencia en más de 20 países, y SEGINUS, anuncian la consolidación de su proyecto de eco-tablones en la emblemática Isla Santay. Esta iniciativa no solo transforma la infraestructura de la isla, sino que también fortalece el tejido social y económico de sus habitantes. El proyecto “Senderos Sostenibles, Empresas que Transforman” es un testimonio del impacto positivo que la colaboración entre el sector privado, las organizaciones de desarrollo y la comunidad puede generar. En 2022 se realizó una primera entrega de 800 eco-tablones, a la que se fueron sumando nuevas contribuciones que añadieron 560 unidades más. Este impulso se consolidó este año con la importante donación del Grupo AJE, que aportó 500 eco-tablones adicionales. Con ello, se alcanzaron 1.860 tablones instalados, extendiendo el tramo recuperado a cerca de 4,6 kilómetros del recorrido principal. También te puede interesar: Refuerza su compromiso sostenible con una jornada de reforestación Un refugio de biodiversidad La Isla Santay es un santuario de vida silvestre que alberga una notable diversidad de especies protegidas. En sus ecosistemas de manglar y bosque seco tropical habitan mamíferos como mapaches, cangrejos y osos hormigueros, junto a una gran variedad de reptiles, incluyendo iguanas y boas. Además, la isla es un paraíso para las aves, con más de 85 especies registradas, entre las que destacan garzas, cormoranes y el emblemático cocodrilo de la costa (Crocodylus acutus), una especie en peligro de extinción que encuentra aquí un área vital para su anidación. La mejora de los senderos con eco-tablones no solo facilita un turismo de bajo impacto, sino que contribuye a la protección de estos hábitats cruciales. Innovación sostenible para un futuro resiliente Los eco-tablones, elaborados a partir de caucho y microplásticos reciclados, representan una solución innovadora que aborda múltiples desafíos ambientales. Esta tecnología no solo evita la disposición inadecuada de residuos, sino que también reduce la dependencia de recursos vírgenes. Cada tablón fabricado es un paso hacia un futuro más sostenible, con beneficios tangibles.