“Sé amable y paciente con nosotros”. Cuarenta chicos y chicas están listos para dar la bienvenida a los clientes que deseen conocer el restaurante Alamesa, en el que todos sus trabajadores son neurodiversos. Abrirá oficialmente sus puertas el 1 de marzo de 2024 y, en sus redes, desde Argentina, notifican que todo será más sencillo escaneando el código QR para reservar, ordenar la comida, la sal, el café, los postres y, por supuesto, pedir la cuenta y pagar. “Que maravillosa idea. Como persona autista, me da mucha ansiedad tener que andar buscando y haciéndole señas a los mozos para pedir algo, así que aplaudo la idea de usar el celu! Sin pensarlo, están siendo inclusivos también con clientes neurodiversos”, afirma, desde las redes, Ludmila Isabel. Qué es Alamesa y qué es neurodiverso Alamesa es un emprendimiento que pretende ser rentable y duradero, que nace como propuesta de Fernando Polack, un infectólogo y padre de una chica neurodiversa. Allí trabajan aproximadamente 40 chicos y chicas neurodiversos. Pero… ¿Qué es neurodiverso? Este es un adjetivo que incluye a quienes están dentro del espectro autista, a chicos nacidos muy prematuros con algún grado de compromiso madurativo y a otros jóvenes con desafíos no totalmente caracterizados. Polack contó qué lo llevó a crear Alamesa, “Varios temores nos acechan a los padres de jóvenes con neurodiversidad y esos miedos se intensifican una vez que los chicos pierden el espacio simbólico que les da la inserción escolar. El primero de esos miedos es la incertidumbre que intuimos en el futuro de nuestros hijos cuando nosotros no estemos más (…)”. “Las familias”, dijo, “viven inundadas de palabras de sus psicólogas, maestras, terapistas, directoras (…) Y ahí, yo me cansé de tanta meta-existencia y le dije a mi hija: ´Basta de palabras, vamos a trabajar. Así nació Alamesa”. Alamesa por dentro En Alamesa el menú lo diseñó el chef Takehiro Ohno, desde una cocina que no utiliza fuego, ni cuchillos, ni balanzas, explica el infectólogo. “Cada plato se sirve en vajilla de un color que es idéntica al color de todos los frascos de ingredientes que conforman esa preparación (…) son carriles de 12 colores para 12 platos”. Todos los implementos utilizados en Alamesa están diseñados de acuerdo con las necesidades de los jóvenes neurodiversos que trabajan allí, abunda el citado medio en detalles. Y su creador destacó que los sistemas informáticos, en parte, están pensados de cero. “Esto facilita el emplatado y -a través de distintos carritos especialmente diseñados con códigos de letras y colores- el servicio al cliente”, explicó. Fuente: El Universo Foto de: elGourmet