La solvencia del sector bancario sigue fortalecida, con 3,9 puntos porcentuales por encima del requerimiento legal. La confianza en los bancos se evidencia en el crecimiento de los depósitos. De acuerdo con los últimos datos publicados por la Superintendencia de Bancos, las captaciones llegaron a USD 43.866 millones a junio de 2023, un crecimiento anual de 7,2%, o el equivalente a USD 2.936 millones, lo que representa que los clientes de la banca privada se sienten seguros dejando sus ahorros en una entidad bancaria. Del total de captaciones bancarias, USD 18.752 millones corresponden a depósitos a plazo, un crecimiento del 20,6% en comparación con junio de 2022. Estas captaciones son clave para empresas y personas, pues les permite mantener un manejo eficiente y seguro de sus recursos, además de obtener ingresos para alcanzar sus objetivos financieros en un tiempo determinado. En tanto, los depósitos de ahorro llegaron a USD 11.294 millones y los depósitos monetarios, a USD 11.598 millones. Es decir, el 69% de las captaciones de la banca, o el equivalente a siete de cada 10 dólares, correspondió a depósitos de ahorro y a plazo. En tanto, el 26% corresponde a depósitos monetarios en cuentas corrientes. Además, la banca privada continúa fortaleciendo la economía a través del crédito formal, a pesar de la desaceleración en el flujo de entrega de créditos debido al mayor costo del financiamiento internacional y al costo de fondeo local, que es incompatible con la existencia de techos a las tasas de interés en Ecuador. La cartera de crédito durante el primer semestre de 2023 alcanzó los USD 40.362 millones, un crecimiento de 11,7% (USD 4.241 millones adicionales) en comparación con junio de 2022. En aquel momento, es decir, a junio de 2022, se había registrado un crecimiento anual de 18,1%. El incremento de las tasas de interés de política monetaria que han efectuado las economías desarrolladas y los países emergentes para hacer frente a la inflación, ha elevado el costo del financiamiento externo para las empresas, así como para los bancos privados y cooperativas, restringiendo también la liquidez que podría venir del exterior. Según las previsiones económicas, esta dinámica se mantendría en los siguientes meses. Por eso, y como se advirtió meses atrás, la entrega de créditos de la banca privada podría desacelerarse en este año, afectada además por la normativa local de techos a las tasas de interés que impiden ajustarlas a la realidad actual, lo que afecta el flujo de financiamiento. Esta situación fue reconocida por la Junta Financiera a través de la resolución JPRF-F-2023-070, que permitió un cambio en la metodología de cálculo en los techos de las tasas de interés de los subsegmentos de crédito: corporativo y empresarial. En adelante, los límites en estos dos segmentos se ajustarán en función del comportamiento de las tasas de interés referenciales de los 12 últimos meses. La Junta Financiera reconoce que la solución al menor dinamismo en la entrega de crédito pasa por buscar una metodología que permita que los techos de las tasas de interés vayan acordes con el contexto económico internacional y nacional. Por eso, la resolución de la Junta advertía que, “de mantenerse un sistema de tasas de interés máximas estáticas o fijas para dichos subsegmentos, podría este ser un limitante para la asignación eficiente de precios en el otorgamiento de nuevos créditos”. Pese al contexto antes señalado, los bancos impulsan el crecimiento de las actividades productivas de Ecuador a través del financiamiento formal. Por eso, del total de la cartera crediticia a junio de 2023, el 59% (USD 23.954 millones) está destinada a los créditos de producción (productivo, vivienda y microcrédito) y el 41% a los créditos de consumo (USD 16.407 millones). También te puede interesar: 7 de cada USD 10 de captaciones de los bancos privados son depósitos de ahorro y plazo El reporte de la Superintendencia de Bancos revela el incremento de la liquidez, indicador que se ubicó en 25,13% en junio de 2023, lo que significa un crecimiento anual de 1,9 puntos porcentuales. En tanto, la solvencia fue de 12,9%, es decir, 3,9 puntos sobre el requerimiento legal. Tras el primer semestre del año, y pese a los desafíos que enfrenta el país a nivel climático, social, económico y político, los bancos privados del país mantienen el compromiso de seguir apoyando con financiamiento a empresas y familias, especialmente para actividades productivas y al mejoramiento de la calidad de vida de los ecuatorianos. Por: Asobanca