El aporte de la banca privada a la recuperación de la economía nacional se evidencia en un incremento de los créditos en todos los segmentos. Especialmente, el crédito para los microempresarios y emprendedores llegó a USD 2.826 millones en junio de 2022, un 28,3% más que el mismo mes del año pasado. También te puede interesar: La banca se lanza a la reconquista de sus mejores clientes: los mayores Este es un segmento importante para la economía de Ecuador, pues además de representar el tejido empresarial más numeroso (91,9% del total de empresas INEC 2020), agrupa a los emprendedores del país, que día a día se esfuerzan por continuar con sus proyectos en crecimiento. Los bancos privados acompañan el fortalecimiento de la demanda de crédito de las microempresas, emprendedores, PYMES y todo el tejido empresarial y social del país. Las cifras de la Superintendencia de Bancos demuestran, además, un buen crecimiento de la cartera de crédito comercial (PYMES, empresas medianas y grandes), al llegar a USD 17.105 millones en junio de 2022, un 19,1% más que junio de 2021. Mientras que la cartera de crédito para consumo alcanza los USD 13.603 millones en junio de 2022, con una variación anual del 19%. Es decir, del total de la cartera crediticia a junio de 2022, el 61% (USD 22.192 millones) está destinada a los créditos de producción (productivo, vivienda y microcrédito) y el 39% a los créditos consumo (USD 13.929 millones). Los depósitos en la banca privada alcanzaron los USD 40.930 millones en junio de 2022, un incremento anual de 7,7%, o el equivalente a USD 2.942 millones más. Este crecimiento ratifica la confianza de los más de 7 millones de ecuatorianos que mantienen sus ahorros en el sistema bancario. Que continúe el crecimiento de los depósitos significa que la banca privada han encontrado en los bancos un refugio seguro para sus ahorros, debido a la solidez, liquidez y seguridad que les brinda. También te puede interesar: Sigue el crecimiento de los nuevos créditos entregados por la banca privada Los indicadores al cierre del primer semestre de 2022 reflejan la solidez y la estabilidad de la banca, que promueve el crecimiento de la economía.