En el marco de la Expo Construcción, Ferretería y Diseño 2025, Benjamín Encalada, Gerente General de Inmera C.A., presentó una ponencia que invitó a mirar más allá del concreto y el acero. Bajo el título “Agua y energía: los cimientos invisibles de una construcción exitosa”, el ejecutivo reflexionó sobre dos elementos fundamentales que suelen pasar desapercibidos, pero que determinan la sostenibilidad y eficiencia de toda edificación moderna. Los cimientos invisibles de la sostenibilidad Encalada enfatizó que ninguna construcción puede operar sin agua ni energía. Ambos, dijo, son pilares invisibles que deben gestionarse con responsabilidad ante los escenarios de escasez que vive el planeta. “Cada vez hay más carencia de agua y crisis energética. Es momento de actuar con conciencia, porque una construcción sin estos recursos gestionados de forma eficiente simplemente no funciona”, sostuvo. Desde esa premisa, Inmera —empresa con más de 35 años de trayectoria— ha orientado su innovación hacia productos que promueven el ahorro y control inteligente del consumo hídrico y energético. Encalada destacó que la sostenibilidad no debe entenderse como una moda, sino como una estrategia empresarial que genera valor, confianza y rentabilidad a largo plazo. “Una construcción sostenible puede implicar una inversión inicial mayor, pero el ahorro en el tiempo es mucho más alto y su valor de mercado también se incrementa”, apuntó. Tecnología para un futuro eficiente Durante su intervención, el ejecutivo presentó algunas de las soluciones más innovadoras de Inmera, entre ellas paneles solares Ivax, fabricados con materiales reciclables y diseñados para calentar agua doméstica o de piscinas sin requerir mantenimiento. También mencionó las bombas de calor Fairline Inverter X20, que alcanzan una eficiencia energética hasta 20 veces superior al consumo utilizado. “Estamos hablando de equipos silenciosos, duraderos y con control inteligente, pensados para optimizar el uso energético en cada proyecto”, explicó. En cuanto al manejo del agua, Inmera impulsa el uso de filtros de cartucho en lugar de los tradicionales de arena, lo que evita el desperdicio de miles de litros mensuales durante los procesos de retrolavado. “Cada metro cúbico de agua ahorrada cuenta, sobre todo cuando ya ha sido tratada, calentada y filtrada. Tirarla es perder dinero y energía”, advirtió Encalada. Química y tratamiento responsable del agua El compromiso de la empresa también se extiende a la química del tratamiento hídrico. Inmera desarrolla productos orgánicos y biodegradables para piscinas y plantas de tratamiento, como Índigo —que acelera la descomposición de materia orgánica— y Provitab, certificado incluso para consumo humano, que desinfecta el agua dejándola apta para su reutilización. “Con estos productos buscamos cerrar el ciclo del agua dentro de cada construcción: tratarla, reutilizarla y evitar su desperdicio”, subrayó. Compromiso con la innovación sostenible La intervención de Benjamín Encalada concluyó con un llamado a la acción dirigido a constructores, inversionistas y desarrolladores inmobiliarios: incorporar la sostenibilidad no como un requisito, sino como una convicción empresarial. “Nuestro rol es aportar soluciones que hagan posible una industria más eficiente, responsable y alineada con el futuro. El verdadero cimiento de una construcción exitosa es invisible: está en cómo gestionamos el agua y la energía”, afirmó.