Su principal propósito es alcanzar un desarrollo sostenible a nivel mundial, que asegure la prosperidad compartida y la protección integral del planeta. La agenda está estructurada alrededor de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se subdividen en 169 metas específicas para enfrentar de manera integrada desafíos complejos relacionados con la pobreza, la desigualdad, la justicia, la educación, la salud, la equidad de género y el medio ambiente, entre otros aspectos fundamentales del bienestar humano. También te puede interesar: Confitería en Ecuador: Un dulce reto para un mercado en transición El corazón de los ODS: el planeta Entre los 17 ODS, varios están dedicados directamente a la protección del planeta. Este bloque ambiental cobra una relevancia crítica al considerar que, según la ONU, somos la última generación con capacidad real de revertir el cambio climático. La urgencia es clara: sin un planeta habitable, el desarrollo sostenible no es posible.