La iniciativa comenzó a aplicarse desde este 17 de agosto, luego de un acuerdo que la terminal aérea realizó con CarbonClick de Nueva Zelanda. Se trata de un programa en el que los viajeros pueden apoyar con una contribución económica a tres programas globales. Los pasajeros podrán respaldar esta iniciativa entrando a esta página y desde ahí podrán estimar, con base en su vuelo, las emisiones de carbono que produjo su viaje. ➤ Ver también: La mayor planta de captura de CO2 de Europa podría arrancar en 2026 Por ejemplo, un viaje de Guayaquil a Baltra (Galápagos), en un solo tramo, representa 1.228 km, que supone una emisión de carbono de 138 kg. Por eso, el viajero podría contribuir de manera voluntaria con USD 1,84. La transacción se puede cancelar con tarjeta de crédito. Con su donativo voluntario puede apoyar a tribus que protegen la sabana africana, a la iniciativa de Biogás doméstico en zonas rurales de China y la generación de agua caliente con energía solar. Este programa trabaja con créditos de carbono auditados internacionalmente y certificados por las Naciones Unidas, que contribuyen además con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Jorge Rosillo, gerente general del aeropuerto de Baltra, explica que con esta iniciativa se extiende la posibilidad de que los pasajeros se unan al objetivo mundial de reducir las emisiones de carbono. La terminal de Baltra es la principal puerta de entrada de turistas a las islas Galápagos, pues al estar ubicada en el centro permite un mejor desplazamiento. Dave Rouse, CEO de CarbonClick, dice que se complacen en apoyar al Aeropuerto Ecológico de Galápagos para completar su estatus como el aeropuerto más verde del mundo al agregar un programa de compensación de carbono a su conjunto de prácticas sostenibles. Fuente: El Universo