La historia de Adolfo Domínguez comenzó en 1973, cuando el diseñador español abrió su primera tienda en Ourense, Galicia (España). Desde un inicio, la marca se caracterizó por romper los estilos tradicionales y rígidos de la época post franquista. El diseñador introdujo siluetas fluidas y materiales naturales, que capturaban la esencia de la confección hecha a mano. El lino, con su textura áspera y pliegues naturales, se convirtió en el material distintivo de sus diseños. En su empeño por una vida más respetuosa con el planeta, la marca invita a reflexionar sobre el consumo de ropa. “Es mejor tener cuatro faldas buenas en el armario, que una nueva cada mes viajando del armario al cajón. Hay algo absurdo en comprar algo y no usarlo. No hay que comprar más, sino elegir mejor”. También te puede interesar: Milan Fashion Week: Boss combinó moda, robótica e inteligencia artificial En la actualidad, la firma de moda española lanza la colección Exhala en Ecuador, una colección de cortes limpios y formas sutiles para un minimalismo elegante, con una tienda de diseño eco-amigable.