Un Directorio adopta correctamente el sistema de gobierno corporativo: • Cuando es creado a través del acuerdo unánime de los accionistas. • Cuando se eligen a directores analizando sus competencias, rigor ético, experiencia y formación profesional, incluyendo a los que son parte de la familia accionaria y serán miembros de este organismo. • Cuando incorpora directores independientes designándolos desde la diversidad de edad, sexo y conocimiento. • Cuando se eligen directores disruptivos, conocedores de la realidad del mercado y de la empresa y ejecutan su independencia como miembros al tomar decisiones en el seno del Directorio. • Cuando sus miembros conocen sus obligaciones y las disposiciones en torno al código de gobierno corporativo y su propio reglamento de funcionamiento. • Cuando aseguran que la agenda contenga los temas establecidos en el calendario del Directorio y esté alineada con los principios que establece el sistema de gobierno. • Cuando motivan la discusión sobre temas estratégicos para la toma de decisiones que apoyen la labor de la administración. • Cuando aseguran la creación de comités de gestión y apoyo del Directorio que apalanquen las decisiones que se tomen al interior de este organismo. • Cuando se convierten en un organismo decisorio y no meramente informativo. • Cuando mantienen contacto permanente con la administración. • Cuando conocen y viven los valores de la organización. • Cuando establecen mecanismos de auto evaluación para el Directorio. El Directorio es la piedra angular para que el sistema de gobierno corporativo se afiance en la compañía, pero requiere del compromiso de los accionistas y de un acompañamiento e involucramiento constante de los miembros del Directorio para su adecuada adopción. Por: Sebastián López. Socio estratégico de EBM & Asociados