La salud de las mujeres se ve influenciada por una variedad de factores, como la edad o el estilo de vida. Es por eso que, desde su nacimiento, debe visitar a diferentes profesionales con la finalidad de mantener un control de su salud. El Dr. Rodrigo Antonio Estévez Sabogal, ginecólogo del Hospital Vozandes Quito, señala que el riesgo de enfermedades en mujeres varía a lo largo de sus vidas. En la adolescencia, son comunes problemas menstruales como el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP). En mujeres hasta 35 años, las infecciones vaginales son frecuentes. Alrededor de los 40 años, se presentan trastornos de menstruación abundante y anemia. Después de los 50, los síntomas de la menopausia, como sofocos y cambios emocionales, se vuelven comunes, junto con un aumento en la incidencia de neoplasias en órganos genitales y glándulas mamarias. El embarazo, aunque no es una enfermedad, requiere seguimiento para detectar condiciones comunes en América Latina, como la preeclampsia, diabetes gestacional y hipotiroidismo gestacional. Enfermedades con mayor incidencia en las mujeres ecuatorianas Según el Dr. Rodrigo Estevez, en Ecuador, las infecciones vaginales y las enfermedades relacionadas con el flujo menstrual abundante, como la Miomatosis Uterina, la Adenomiosis y las enfermedades del endometrio, son las más comunes entre las mujeres. Por otro lado, Ecuador es una región con alta prevalencia de patologías tiroideas. Las estrategias actuales incluyen el cribado metabólico en recién nacidos y el cribado universal en mujeres embarazadas durante el primer trimestre. Es esencial desmitificar el uso crónico del tratamiento para estas condiciones, ya que no causa dependencia sino que compensa una deficiencia crónica. Mitos y tabúes sobre enfermedades como el VIH y el VPH De acuerdo al especialista, existen numerosos mitos y tabúes en torno a enfermedades como el VIH y el Virus del Papiloma Humano (VPH). El grupo de riesgo más importante para el VIH sigue siendo las mujeres amas de casa. Aunque el VPH no tiene la misma relación de mortalidad que el VIH, disminuye la fertilidad y puede ser mortal. La educación en los grupos de riesgo, la vacunación oportuna contra el VPH y la promoción de la postergación del inicio de la vida sexual responsable son estrategias clave de prevención. Prevención, ejercicio y buena alimentación La prevención en la salud femenina es crucial para mejorar la calidad de vida de las mujeres y reducir el impacto económico en la sociedad. El especialista recomienda que las mujeres acudan a un ginecólogo especializado en ginecología infanto-juvenil al inicio de la menstruación para establecer un ciclo de consultas preventivas e informativas. El ejercicio regular y una buena dieta, junto con una buena calidad de sueño y actividades de ocio que mejoren la calidad de los neurotransmisores en el cerebro, son fundamentales para la prevención de patologías. El Dr. aconseja a las mujeres que se eduquen sobre su calendario menstrual, se vacunen contra el VPH antes del inicio de las relaciones sexuales, y reciben una educación en salud sexual en la adolescencia. También recomienda la planificación del embarazo deseado con la suplementación adecuada de ácido fólico, y la promoción de la actividad física, una alimentación adecuada y un control regular de la salud antes de la menopausia. El manejo adecuado de la menopausia y la postmenopausia es igualmente importante. Cerrar brechas en el acceso a la salud en Ecuador En Ecuador, existen brechas significativas en el acceso a la salud para las mujeres, especialmente debido a la baja demanda de consultas educativas o preventivas y la gran diferencia entre la práctica pública y privada. El sistema de salud público está saturado, y las consultas, que deben realizarse en poco tiempo, no permiten una relación empática y orientadora entre médico y paciente. Para romper estas brechas, es necesario fomentar la educación preventiva y mejorar la relación médico-paciente en el sistema público. ¿Por qué son importantes los chequeos preventivos para la salud femenina? La esperanza de vida en el Ecuador para mujeres es 80 años. La longevidad saludable puede mantenerse con evaluaciones periódicas orientadas a la prevención y detección temprana especialmente de diabetes, riesgo cardiovascular, cáncer de cuello uterino y mama; así como de la glándula tiroides. También te puede interesar: "Movimiento Niñas no Madres: 5 años transformando la vida de las niñas víctimas de violencia sexual en Ecuador y Latinoamérica" Una serie de exámenes asesorada por su médico es la mejor manera de invertir en la propia salud y asegurar un mayor número de años de vida saludable.