El sector pesquero de Ecuador, reconocido como uno de los pilares fundamentales de su economía, atraviesa un periodo crítico marcado por desafíos estructurales y la expectativa ante políticas gubernamentales emergentes. Con una rica diversidad este sector no solo es un motor económico crucial sino también un empleador significativo a lo largo de la costa ecuatoriana. Bruno Leone Pignataro, Presidente de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), en una entrevista publicada en la revista “Ecuador Pesquero” del mismo gremio, destacó la naturaleza de largo plazo de las inversiones en el sector, una perspectiva que choca con los ciclos políticos cortos, como los 18 meses del nuevo gobierno ecuatoriano. Esta discrepancia temporal planteó retos significativos para la planificación y ejecución de estrategias a largo plazo en la pesca. Leone destacó el efecto adverso que provocó la eliminación del incentivo tarifario para el consumo de electricidad, una política implementada por el gobierno anterior que redujo la competitividad del sector. A este desafío se le añadió la creciente inseguridad en el país, la cual incrementó los costos de producción. Los gastos adicionales relacionados con la seguridad superan los USD 200 millones anuales, lo que limita la capacidad del sector para competir en el ámbito internacional. Esta situación resulta particularmente crítica en las zonas costeras, donde la actividad pesquera es esencial. La necesidad de atención gubernamental a aspectos fundamentales como la salud y el mantenimiento de infraestructuras se volvió más urgente ante fenómenos climáticos como El Niño, que pudieron impactar directamente en la continuidad productiva y las exportaciones. Por otro lado, Rafael Trujillo Bejarano, Director Ejecutivo de la CNP, en la misma revista del gremio, resaltó los avances significativos hacia la sostenibilidad y la expansión de mercados. La diversificación del sector hacia otros productos, como los pequeños pelágicos, harinas, y el camarón pomada, evidencia una industria en evolución hacia una mayor inclusividad. También te puede interesar: "Zoom acuacultura y pesca: comportamiento y expectativas de crecimiento del sector de acuicultura, camarón y pesca" Las certificaciones internacionales son fundamentales para realzar la reputación del sector pesquero de Ecuador a nivel mundial, al validar sus prácticas de sostenibilidad y asegurar su competitividad. Asimismo, el sector demuestra su compromiso con la pesca responsable al superar obstáculos significativos, como la “tarjeta amarilla” que la Unión Europea impuso en 2019 al sector debido a la falta de medidas adecuadas de trazabilidad para combatir la pesca ilegal, no declarada y no regulada, reflejando así el compromiso con el cumplimiento de estándares internacionales de pesca responsable. La Ley IDEA en Estados Unidos y la reciente decisión de la Comisión Europea de mantener el contingente de exportación de lomos de atún precocidos ofrecieron nuevas oportunidades y un alivio ante las preocupaciones por la expiración de regulaciones favorables. A pesar de los desafíos, como la caída en las exportaciones y la presión competitiva internacional, hubo razones para el optimismo. La certificación MSC del atún barrilete y el levantamiento inminente de la tarjeta amarilla serán un alivio para el sector. La potencial aprobación de la ley IDEA podría eximir del pago de aranceles al atún ecuatoriano en conservas, abriendo puertas a una recuperación y estabilidad futuras. El sector pesquero ecuatoriano se encuentra en un punto de inflexión, enfrentando retos inmediatos que requieren soluciones estratégicas y metas de largo alcance. Las perspectivas de ambos líderes gremiales reflejan una mezcla de cautela y optimismo. La adaptabilidad, la innovación y el compromiso con la sostenibilidad son claves para enfrentar el futuro incierto y asegurar el desarrollo continuo de este sector vital para la economía y el bienestar de Ecuador. Mantiene su compromiso de entregar productos nutritivos y de excelente calidad NIRSA, empresa que comercializa productos con marca Real, es un referente en el sector pesquero gracias a sus estrategias guiadas bajo el compromiso de entregar productos nutritivos y de excelente calidad, que sean seguros para las personas y el planeta. La obtención de la certificación más alta de materia de sostenibilidad pesquera, MSC (Marine Stewardship Council), evidencia el compromiso de NIRSA por la pesca responsable y sostenible. La empresa mantiene una gestión de innovación constante con la finalidad de anticipar y satisfacer las necesidades del mercado; manteniendo altos estándares de seguridad alimentaria y eficiencia operativa. Para garantizar excelencia en su operación, colocan a sus colaborares como núcleo vital de la compañía, trabajando a favor de su desarrollo y bienestar.