A diferencia de acuerdos previos, el tratado estableció un modelo flexible basado en las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), mediante las cuales cada país define voluntariamente sus compromisos de reducción de emisiones y adaptación climática, con revisiones periódicas orientadas a aumentar la ambición. Quiénes participan y qué compromisos asumieron Los firmantes incluyen economías desarrolladas y emergentes, así como países altamente vulnerables al cambio climático como: China, Estados Unidos (aunque tuvo un retiro temporal entre noviembre de 2020 y enero de 2021), la Unión Europea (y sus miembros como Reino Unido), India, Rusia, Japón, Canadá, Brasil, entre otros. Además de los Estados, el Acuerdo de París ha impulsado la participación de organismos y entidades tales como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA); Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), encargado de proveer la base científica que sustenta las decisiones del acuerdo; el Banco Mundial y bancos multilaterales de desarrollo. También puedes leer: Los plásticos amenazan la biodiversidad de Ecuador: WWF revela estudio nacional con cifras alarmantes Avances y desafíos durante esta década En estos diez años, el Acuerdo de París ha contribuido a acelerar varios procesos globales, consolidando al acuerdo como el principal marco de referencia de la política climática internacional: Expansión de las energías renovables y reducción de costos tecnológicos. Mayor incorporación del riesgo climático en decisiones financieras y empresariales. Creación y fortalecimiento de mercados de carbono y marcos regulatorios ambientales. Incremento de compromisos formales de reducción de emisiones por parte de los países. Sin embargo, esta primera década también ha representado una serie de desafíos persistentes: Las emisiones globales se mantienen en niveles elevados, pues sigue siendo probable que la temperatura global supere 1,5 °C y se acerque a 2,3–2,5 °C a finales de siglo con las políticas actuales. En numerosos países las emisiones han aumentado en la última década, y la reducción no ha sido lo suficientemente rápida. Brechas en financiamiento climático y diferencias en capacidades entre países desarrollados y en desarrollo. A diez años de su adopción, el Acuerdo de París sigue siendo el pilar central de la gobernanza climática global. El consenso científico coincide en que la próxima década será determinante para alcanzar los objetivos climáticos planteados. Fuentes: National Geographic España, Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC – ONU), Agencia Internacional de Energía (IEA).