La salud es un indicador del desarrollo sostenible y en las últimas décadas, se han obtenido grandes avances en cuanto al aumento de la esperanza de vida y de algunas causas de muerte comunes relacionadas con la mortalidad infantil y materna, agua limpia, saneamiento, reducción de la malaria, tuberculosis, poliomielitis y la propagación del VIH/SIDA.Sin embargo, se necesitan muchas más iniciativas para erradicar por completo una amplia gama de enfermedades y hacer frente a numerosas y variadas cuestiones persistentes y emergentes relativas a la salud. Aunque el progreso no ha sido igual entre países, se han logrado grandes avances con respecto a la calidad de vida, y las empresas tienen un gran impacto en la salud y en el bienestar global.Mejorar los resultados de salud a través de soluciones innovadoras, se lleva a cabo mejor en colaboraciones público-privadas, ya que los gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales locales, tienen una injerencia importante y, a menudo, han establecido iniciativas en áreas de necesidad. La ausencia de colaboración y complementariedad de la acción de las empresas, pueden obstaculizar las iniciativas existentes. Según la OIT, más de 2.3 millones de personas mueren cada año como resultado de accidentes de trabajo o enfermedades laborales. Por ende, las empresas tienen la responsabilidad de informar y monitorear los resultados de salud asociados con las acciones empresariales. Las compañías, a través de su poder de convocatoria, pueden aprovechar sus recursos fundamentales, su experiencia y su tecnología, para promover colaboraciones de múltiples partes interesadas para mejorar los resultados de salud.Fuente: ONU, Guía de Liderazgo ODS / Fotos: Internet