En medio de un escenario de crisis y con mucha inestabilidad laboral, emprender es un reto al que se lanzan cada vez más personas. Bajo este panorama, presentamos ocho modelos de negocios online rentables que toman cada vez más fuerza y que vale la pena conocer. ➤ Ver también: Mujeres y emprendimiento Servicios online como especialista Una de las primeras opciones que plantearse al iniciar un negocio online es ofrecer servicios. Es un emprendimiento activo, ya que los resultados dependen del trabajo realizado. Pero resulta una muy buena manera de empezar y conseguir rápido los ingresos necesarios para vivir. Aquí podemos nombrar a todo tipo de consultores, coaches, formadores, técnicos de marketing, asistentes virtuales, traductores, programadores, técnicos y toda clase de profesionales de servicios que puedan llevar a cabo su trabajo a través de internet. Esta modalidad está muy asociada al desarrollo de una marca personal o identidad digital. Gran parte del éxito depende de la experiencia y reputación del emprendedor, lo que a su vez influye en poder ofrecer servicios de alto valor. E- commerce El comercio electrónico no ha hecho más que crecer, en especial con la crisis originada por Covid-19, que ha disparado las ventas por internet. Pero más allá de la pandemia, la tendencia continúa, se va a intensificar en los próximos años y es una gran oportunidad para los emprendedores digitales. Es una apuesta válida tanto para comerciantes que manufacturan sus propios productos, como para quienes distribuyen el producto que compran a mayoristas y otros proveedores. Sin embargo, hay que prestar mucha atención al nicho de mercado en el que se va a entrar para no ir a ciegas, ya que algunos están muy saturados. Además, la logística, los envíos y el control del inventario también deben planificarse muy de cerca, porque parte del éxito del negocio depende de ello. Formación online La demanda de formación virtual está en constante aumento, es un mercado en clara expansión. Las personas dan cada vez más valor a la educación, apostando por alternativas y formatos más flexibles, y están dispuestas a pagar por ello. Por eso, la venta de cursos e infoproductos formativos es una herramienta con mucho potencial. Sea cual sea el área de conocimientos, ofrecer una formación online puede resultar un buen modelo de negocio, es muy importante cuidar la calidad y el formato, así como los medios de distribución. Además, la autoridad de la persona o empresa que la ofrece tiene relación directa con la acogida que generará el producto. Creación de contenido Generar contenido continúa siendo uno de los modelos de negocios online más sólidos y con mayor perspectiva a medio y largo plazo. Bien sea por medio de blogs, redes sociales o incluso un canal de YouTube, la creación de contenidos es una oportunidad para posicionarse en un área específica y construir una comunidad. La monetización de este modelo de negocio puede hacerse mediante publicidad, colaboraciones y sistemas de afiliación. Una vez que se tiene cierta relevancia y reputación de marca, las posibilidades de negocio se multiplican pudiendo ofrecer servicios y merchandising asociados a la marca. Software y apps La venta de software, juegos y aplicaciones móviles son una alternativa que puede ser muy lucrativa y que resulta muy indicada para desarrolladores y programadores con visión de negocio. Se trata de un ingreso pasivo; una vez listo y puesto en venta el programa, no es necesario invertir más tiempo en ello, salvo en actualizaciones periódicas. Pueden ofrecerse mediante webs propias o a través de tiendas digitales, donde consiguen un mayor alcance a cambio de una comisión. Ahora bien, en el mercado hay una dura competencia en cuanto a software, pero siempre es posible encontrar nichos con necesidades que no han sido cubiertas todavía. Una investigación previa ayudará a descubrirlas para dirigir los esfuerzos de la forma más apropiada. Modelo por suscripción Ofrecer productos o servicios recurrentes es una gran manera de emprender de forma online. No solo funciona para contenidos digitales (plataformas de contenidos, periódicos online, comunidades digitales) o servicios como software sino incluso a productos físicos que se envían de forma periódica a los suscriptores. Es una manera de fidelizar a los clientes, además de generar un flujo de ingresos estable. El reto de un modelo de negocio por suscripción es aguantar hasta conseguir el volumen de suscriptores a partir del cual resulta rentable. Y para eso es importante acertar con el importe de la cuota, de modo que sea atractiva para el cliente sin dejar de ser rentable. Un precio muy elevado limita la captación, mientras que uno muy bajo puede no cubrir los costes o no reportar ganancias. Marketplaces Un marketplace es una web de comercio electrónico que funciona como intermediario y espacio de encuentro entre compradores y vendedores. Hay algunos gigantes multisectoriales como Amazon o Alibaba y luego otros sectoriales y especializados. Representan una gran ventaja para que profesionales o pequeñas tiendas online puedan llegar a más personas de las que consiguen por sus propios medios. Por eso es una buena oportunidad de negocio, no solo para emprendedores digitales, sino también para comercios tradicionales que comienzan a digitalizarse. Dropshipping El dropshipping es una buena opción de emprendimiento digital para quienes se interesan por las ventas y el comercio, pero tienen baja capacidad de inversión y no quieren ocuparse de los envíos ni del inventario. En su lugar, se encargan de ofrecer productos de un tercero a través de una plataforma propia, tal y como si se tratase de un e-commerce. Con la particularidad de que ese tercero será el que envíe directamente el producto a los clientes. Es decir, se funciona como intermediarios, centrado en la comercialización, sin tener que ocuparse de los envíos ni de comprar y mantener stock de productos. Es importante, al igual que con un e-commerce tradicional, hacer una buena investigación del mercado y trabajar con proveedores de confianza y con experiencia y, sobre todo, que ofrezcan suficiente margen para que la actividad sea viable. Fuente: Empresa Actual