Una clave para lograrlo es elegir metas realistas, alcanzables y medibles. Las dietas innecesarias, los suplementos o invertir demasiado tiempo y dinero en un gimnasio, ya no son indispensables para mejorar la salud. Pero, ¿qué es lo que se debe hacer de manera distinta para conseguir los objetivos? Como solución, The New York Times recomienda 8 conductas para iniciar este año nuevo: Realizar actividad física diaria: Los expertos coinciden en que la actividad física y el sueño son fundamentales para estar saludables. No necesariamente tiene que ser una rutina sofisticada, larga o aburrida. Con 10 minutos diarios de jugar con los hijos, caminar o subir escaleras, es un gran aporte. Dormir lo suficiente: El sueño influye en el sistema inmune, hormonas, apetito, peso, pensamientos, energía, concentración, e incluso en la esperanza de vida. Las necesidades específicas de sueño varían para cada persona, pero apagar los aparatos electrónicos, meditar y comer ligero ayudan a obtener un buen descanso. No fumar: Además de causar cáncer de pulmón y enfermedades de obstrucción pulmonar. Fumar se asocia con las complicaciones de casi todos los tipos de diabetes y enfermedades cardiovasculares, por lo que es recomedable dejar este hábito de manera progresiva. Fomentar las relaciones sanas: Los humanos son criaturas sociales, de modo que el apego hacia otras personas es crucial para determinar quiénes somos. La forma en la que se nutren dichas relaciones depende de uno mismo, pero no se debe subestimar la importancia de estas actividades para tener bienestar y buena salud. Comer frutas y verduras: Las verduras ofrecen menos calorías y más beneficios que las frutas en cuanto a vitaminas y minerales. Y, la mejor forma de consumir más frutas y verduras es cocinar los alimentos y reducir la ingesta de sodio, azúcares, calorías y alimentos ultraprocesados. Vacunarse: Hoy, el cáncer, las deficiencias cardiacas y otras enfermedades crónicas son más comunes que en el pasado. Esto se debe a que las personas tienen un mayor tiempo de vida, ya que para prevenir enfermedades graves y fortalecer al sistema inmune, las vacunas se han vuelto indispensables para salvar vidas. Tomar sol: La luz mejora el sueño y estado de ánimo; estar expuesto al sol aumenta la probabilidad de practicar actividad física y la luz solar es la única forma natural de obtener vitamina D. Consumir menos azúcar: El consumo de azúcar afecta al cuerpo. Cambiar la soda o bebidas azucaradas por agua aumenta la energía y evita dolores de cabeza y otros síntomas por deshidratación. Asimismo, el alcohol también se transforma en azúcar en la sangre, por lo que, reducir su ingesta también disminuye el nivel de calorías. Por: The New York Times