El comercio electrónico en Ecuador ha tomado fuerza a raíz de la pandemia causada por el Covid – 19. El 2020 marcó un antes y un después, ya que la crisis sanitaria obligó a las marcas a adaptarse a una nueva realidad para ofrecer los productos o servicios de una forma más eficiente y directa. Es así que, según la Cámara de Innovación y Tecnología Ecuatoriana (CITEC), desde el inicio de la pandemia, el comercio electrónico creció un 400% en Ecuador. Generando así, alrededor de USD 2.760 millones en 2020 y para el 2021 se alcanzó los USD 3.220 millones. También te puede interesar: Marketplaces y su impacto en el e-commerce De acuerdo a cifras de la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico (CECE) en el 2021 el comercio electrónico en Ecuador cerró con USD 3.200 millones, superando la estimación que se ubicaba en USD 2800 millones. Mientras que para el 2022 se estima que el sector pueda cerrar en USD 4.000 millones, el presidente del gremio. Venta de tecnología, ropa, servicios, libros y comida forman parte de una lista interminable de lo que se vende en Internet. Sin embargo, el sector industrial también vende online. A pesar de que ha sido un campo especialmente reticente a subirse al carro de Internet, la tendencia apunta a que cada vez serán más las empresas industriales que aprovechen esta oportunidad. Dentro del sector industrial, el enfoque es a públicos masivos que le apuestan hoy en día a la digitalización. Un ejemplo es Plásticos Rival, una fábrica ecuatoriana que le apuesta a que el e-commerce dentro de la industria. Para subirse en el tren de la tecnología y apostar de lo tradicional a lo digital, han sido varios los análisis, estrategias y sobre todo las debidas consideraciones para crear una plataforma que tome en cuenta cada característica de más de 400 productos, y alrededor de 2000 especializados, menciona Juana Duchi Calderón, jefa de proyectos ecommerce de Plásticos Rival. Quien nos comenta que no es un camino fácil, existen varios factores que identificar, para que el comercio electrónico sea amigable para la sociedad, por enumerar algunas: Ser una plataforma ágil y segura Contar con sistemas antifraudes para la seguridad y confianza del cliente. Dar una asesoría en línea personalizada 24/7, que despeje todas las dudas e inquietudes y sea la guía perfecta para satisfacer la necesidad del cliente; no un robot. Detallar minuciosamente cada producto o servicio, con los diferentes parámetros de peso, medidas, colores, etc. También te puede interesar: Cinco consejos para potenciar el e-commerce en los negocios Brindar un botón de pago que acepte diferentes formas de cancelar la compra; sean estas transferencias y/o tarjetas de crédito, con la opción de pagar en corriente o diferido. Ofrecer el servicio de entrega a domicilio. Tener políticas de garantía y devoluciones.