Estas seis mujeres arquitectas son: Marta Benedicto, Ivet Gasol, Carlota de Gispert, Anna Llonch, Lucia Millet y Clara Vidal. El estudio nació desde la pluralidad, por tanto su pensamiento es inevitablemente diverso y esto se refleja en su metodología de trabajo colaborativo, buscando siempre la máxima reivindicación arquitectónica y un carácter propio. Destacando, particularmente, por su fascinación por la tipología de vivienda colectiva, el equipo siempre realiza diseños innovadores, pensados para adaptarse a diferentes estilos de vida. En el año 2017, el estudio obtuvo su primer premio en este campo por "Illa Glòries" en Barcelona: un plan director para un bloque urbano de múltiples usos y el desarrollo de una de las cuatro unidades de viviendas colectivas que componen el bloque. También te puede interesar: La economía mundial podría crecer un 20% con más mujeres en el poder, según el Banco Mundial El estudio concibió un bloque denso que pudiera dar continuidad a la trama urbana y ofrecer una permeabilidad intencionada en contacto con la calle. Generaron así dos volúmenes que agrupan el espacio libre de la parcela en dos grandes patios protegidos de la actividad pública, para el disfrute de los vecinos. En las unidades habitacionales que proyectaron, el acceso se produce a través de los balcones, utilizándolos como punto de encuentro entre los vecinos y conectando las viviendas con el patio y la azotea. Proyectaron casas versátiles que pueden adaptarse a cambios de necesidades de forma reversible y sin esfuerzo, buscando esta adaptabilidad en tres áreas principales: la porosidad, la ambigüedad de las habitaciones, y la multiplicidad de accesos. Su proyecto "Kitch-room" también fue galardonado, obteniendo el primer premio para desarrollar un edificio de 68 viviendas con equipamiento público en planta baja, cuya tipología reivindica la posición central de la cocina en la casa. También puedes leer: UTPL es la universidad ecuatoriana con mayor producción científica liderada por mujeres Recientemente se les ha adjudicado el liderazgo del Modelo de Nuevos Ejes Verdes, del plan urbanístico "Superilla Barcelona", lo que llevó al estudio a sentar las bases para la transformación sostenible de la trama del Eixample en la próxima década. Dentro de este plan, el estudio se encarga, además, del diseño del eje principal: la calle Consell de Cent. La idea de la reforma de la calle Consell de Cent, de plataforma única, es permitir a las personas conquistar el centro de la calle transformándolo en espacio peatonal. Bajo este esquema, las calles pasan de ser vías para moverse por la ciudad a convertirse en espacios públicos con múltiples posibilidades. Una superficie que antes pertenecía sólo a los coches puede transformarse en jardines, plazas o lugares de encuentro y relación comunitaria y vecinal. La idea es que estas nuevas áreas se adapten fácilmente al uso social espontáneo, tanto público como comercial, permitiendo siempre que los servicios básicos de la ciudad continúen operando con normalidad. Fuente: Archdaily