Para acelerar esta economía emergente, los países de la región adoptan diferentes enfoques. Algunos, como Chile y Argentina, buscan convertirse en exportadores netos de hidrógeno, enfocándose en mercados internacionales. Otros, como Brasil y México, priorizan la descarbonización de sus economías internas antes de centrarse en la exportación. Un tercer grupo, conformado por países como Panamá y Uruguay, se especializa en aplicaciones específicas como el transporte marítimo. También puedes leer: Las 10 principales innovaciones en tecnología verde para 2024 El informe del Foro Económico Mundial propone seis acciones clave para superar los desafíos y acelerar la adopción del hidrógeno en América Latina: 1. Normas y certificación: Establecer estándares técnicos y de seguridad claros y consistentes es esencial para legitimar la industria del hidrógeno en la región. La armonización de regulaciones nacionales con estándares internacionales eliminaría barreras para la adopción y facilitaría el acceso a los mercados globales. 2. Reducción de costos: Es crucial disminuir los costos relacionados con la conversión, almacenamiento y transporte del hidrógeno. Esto puede lograrse mediante la consolidación de fuentes de financiamiento, incentivos gubernamentales para la inversión en energías renovables y la colaboración entre industrias para compartir recursos. 3. Innovación tecnológica y desarrollo de talento: Reorientar la inversión en investigación y desarrollo (I+D) hacia el hidrógeno limpio y fomentar la creación de centros de investigación especializados. Además, garantizar una fuerza laboral calificada mediante programas de capacitación será clave para impulsar el crecimiento del sector. 4. Creación de demanda: Los países exportadores deben centrarse en generar demanda internacional a través de acuerdos de compra a largo plazo. Mientras tanto, los que priorizan el mercado interno deberían incentivar sectores de alto consumo energético para impulsar la adopción local. 5. Desarrollo de infraestructura: La infraestructura varía según el enfoque de cada país. Los exportadores necesitan infraestructura para la exportación, mientras que los países que priorizan el uso interno deben construir centros de producción y distribución de hidrógeno. 6. Aceleración del desarrollo: La coordinación entre actores clave del ecosistema del hidrógeno, como empresas, gobiernos y centros de investigación, es fundamental para aumentar la escala y eficiencia de la producción. También puedes leer: Finlandia crea baterías de arena para calentar ciudades y reducir las emisiones de carbono en el Ártico Estas acciones, implementadas de manera estratégica, podrían posicionar a América Latina como un líder global en la economía del hidrógeno. Fuente: World Economic Forum