Hace no mucho, el 5G seguía causando debates en cuanto a su viabilidad. Hoy, es una solución de conectividad que no solo promueve el uso y mayor alcance de tecnologías de alto impacto -cloud, IoT, Edge Computing-, y que se ha vuelto vital, tanto para la gobernanza de ciudades como para el uso empresarial. En este artículo, hacemos un repaso a los países que más impacto han tenido con esta red móvil. Brasil: A un año de haberse encendido los primeros servicios 5G en Brasil, la velocidad promedio de descarga de estas redes se ubicó en los 446,9 Mbps, un nivel que supera a la media de Estados Unidos y los países europeos. Actualmente, el país carioca cuenta con 10.1 millones de usuarios con 5G. El objetivo primario de 5G en Brasil está dirigido a impactar en el entramado productivo, antes que brindar una conectividad de mayor velocidad a los usuarios finales. También te puede interesar: Conectividad: ¿está Ecuador lo suficientemente conectado? China: El número de conexiones móviles 5G en China probablemente alcanzará los 1.000 millones hacia 2025, pronosticó GSMA, asociación que reúne a más de 750 operadores de todo el mundo. Para el final de septiembre, el país contaba con 3.189 millones de estaciones base de 5G, que cubrían todas las áreas urbanas de las ciudades a nivel de prefectura y distrito. Cada 10.000 ciudadanos chinos comparten ahora unas 22,6 de estas estaciones base, lo que da lugar a una variedad de demandas de escenarios de potencia informática, detalló el Ministerio de Industria y Tecnología Informática. La GSMA calcula que la tecnología 5G añadirá casi USD 1 billón al PIB mundial para 2030, del cual casi la mitad provendrá del sector servicios. La quinta generación de redes móviles acaba de superar los 1.000 millones de clientes en todo el planeta. Eso sí, el dominio de China es abrumador: acapara el 55% de esas líneas 5G, mientras que Europa no llega ni al 10%. Europa va tarde, y cada vez más El último informe de la GSMA, vuelve a poner de manifiesto el notable retraso que lleva Europa en la adopción del 5G, a pesar de que su despliegue global está siendo dos veces más rápido de lo que lo fue el del 4G.