Por Ryan McGrath, contribuidor de liderazgo en Entrepreneur. 1. Establecer demasiadas prioridades estratégicas: Los directores ejecutivos tienden a ser ambiciosos . Para ser claros, esto suele ser algo bueno: un rasgo inquebrantable que impulsará su negocio hacia el éxito. Aunque, a veces, esto puede hacer que establezca demasiadas prioridades estratégicas, que pueden terminar trabajando en su contra en lugar de a su favor. Un exceso de prioridades puede dañar la visión general de una empresa (es decir, hacia dónde ve su negocio en el futuro), creando un giro innecesario para todos los miembros del equipo. 2. Intentar hacerlo todo por tu cuenta: Seleccionar grandes líderes es la piedra angular de ser un gran líder. Ninguna empresa puede escalar realmente sin el apoyo estratégico adecuado en varios puntos de contacto dentro de una organización. Como director ejecutivo de una empresa nacional con más de 5000 empleados, a menudo digo que dirijo a través de las personas. No es realista que una persona dirija eficazmente a una gran cantidad de personas, especialmente en el entorno de teletrabajo actual. Tratar de hacer esto sería un perjuicio no sólo para usted, sino también para los empleados de los que es responsable. También te puede interesar: Equilibrar el empoderamiento y la responsabilidad es vital en la gestión de equipos 3. Eliminar a los miembros del equipo que no están de acuerdo: Hay una diferencia fundamental entre los miembros del equipo que aportan perspectivas disidentes y los contrarios impulsados por el ego . El primero es un activo para su organización; esto último puede dañar la cultura de la organización. Como director ejecutivo, es importante detectar la distinción. Los equipos de liderazgo ejecutivo son cada vez más vulnerables al pensamiento de grupo, especialmente si nadie está dispuesto a estar en desacuerdo. 4. Mantener malas contrataciones: Una mala contratación es un paso en falso costoso, que perjudica tanto al empleado en cuestión (que potencialmente podría prosperar en otro lugar) como a la organización en general. Como gerente joven, me encontré siendo leal a las contrataciones que sabía que no eran las más adecuadas. Como CEO, ahora lo sé mejor. Francamente, veo a mis colegas como una extensión de mi familia, lo que hace que un escenario como este sea desafiante. Para ser claros, ningún líder sincero quiere despedir a un empleado, pero muchas veces, tomar la decisión correcta requiere conversaciones difíciles. 5. Centrarse en el pasado o en los competidores: Mirar a los competidores o las estrategias anteriores es una práctica común cuando se planifica el futuro. Sin embargo, puede sofocar inadvertidamente la innovación y la creatividad general en su organización. Como director general, es su responsabilidad inspirar el pensamiento crítico en todos los niveles de la empresa. Mirar constantemente a sus competidores o la historia de la empresa en busca de respuestas sólo obstaculiza el progreso y el crecimiento. Fuente: Entrepreneur Traducido y adaptado por: Felipe Dueñas, Growth and Digital Marketing Coordinator, Great Place To Work® Ecuador. Si quieres que tu empresa sea un gran lugar de trabajo y cuente con iniciativas similares, que te permitan construir una fuerte Marca Empleadora, contáctanos a través de: https://bit.ly/3DwuBNk