Ecuador, ese país equinoccial de clima tropical y primaveral, con una naturaleza incomparable, culturas multicolores y paisajes únicos. Un destino que merece ser visitado de norte a sur, de este a oeste. Si bien cuenta con una extensión geográfica reducida -es el cuarto país más pequeño del subcontinente- se caracteriza por tener una topografía que va de planicies a montañas, microclimas y una prolífica población de especies vegetales y animales. El 10% de las especies de plantas vasculares del mundo se encuentran en una área que apenas representa el 2% de la superficie total de la Tierra. Y lo mejor: solo se necesita recorrer pocos kilómetros para cruzar la selva tropical hacia la cordillera de los Andes y bajar a la Costa del Pacífico, para luego tomar un barco o vuelo a Galápagos. Si hace este trayecto en automóvil, seguirá el curso de ríos anchos y angostas corrientes, cuevas misteriosas, una ruta de paisajes de cumbres andinas, bosques secos tropicales y lluviosos, páramos y volcanes nevados, lagos azules, palmeras y manglares. Ya situado en estos lugares podrá disfrutar de turismo de aventura, deportes extremos, fotografía, descanso y relax. Diversos mundos biológicos se conjugan en un solo territorio. Le llevamos a conocer, junto a Business Travel, las cuatro regiones de Ecuador a través de cuatro destinos selectos del país.Las islas encantadas se encuentran a 1.000 kilómetros de la Costa y están conectadas con el continente mediante vuelos desde Quito y Guayaquil. Este paraíso perdido en el tiempo hace de Ecuador el destino preferido por miles de turistas. Está conformado por 13 islas de origen volcánico y más de un centenar de islotes.Ubicada en la Costa Oriental de Isla Española, es una de las playas que se esconde en el archipiélago, con poco más de un kilómetro de arena blanca y agua turquesa. Es famosa por las colonias de lobos marinos que reposan a pocos metros del mar. La vista se cautiva con la biodiversidad de aves que merodean la zona, encontrándose aquí tres especies endémicas de pinzones de Darwin. Por toda su belleza, ha sido denominada como una de las treinta playas más increíbles del mundo. Bahía Sullivan: Situada al sureste de la Isla Santiago, es una bahía de gran interés geológico. En este lugar se observan impresionantes formaciones de lava solidificada, producto de una erupción volcánica en 1903. Esta es una excelente muestra de colores y formas típicas que contrastan, asemejándose a un paisaje lunar. Un sendero de un kilómetro y medio de extensión recorre los principales sitios de interés, entre los que figuran moldes de árboles antes de ser calcinados por las erupciones. Punta Espinoza: Está localizada en Isla Fernandina, la más joven del archipiélago y volcánicamente más activa. Su entorno árido se mezcla con vida silvestre. Al no tener mamíferos introducidos, Fernandina tiene un entorno único con la mayor densidad de iguanas marinas y lobos marinos que comparten su hábitat con cangrejos y halcones. Además, se observa uno de los volcanes más activos del mundo. La última erupción registrada en Fernandina ocurrió en mayo de 2005. Roca Pináculo: Isla Bartolomé alberga la Roca Pináculo, uno de los símbolos de las islas y una roca erguida de forma triangular, que constituye de restos de un cono volcánico. Es el lugar seleccionado para nadar y practicar esnórquel junto a pequeños pingüinos, quienes atraviesan rápidamente las olas. En tierra, sigue un corto camino que le lleva a otra playa, hogar de las rayas moteadas y tiburones de punta negra, que son fáciles de ver desde tierra. Es uno de los escondites más pintorescos.A lo largo del litoral costero se distinguen dos tipos de ecosistemas: los manglares y las playas y acantilados, conocidos por su peculiar formación rocosa. Para el descanso, las playas de Esmeraldas son de gran belleza, aunque los aventureros preferirán las playas de Montañita en Santa Elena y Puerto Cayo en Manabí.Un pequeño pueblo de pescadores que se encadena a lo largo de la costa suroeste de Ecuador, dentro de la ruta del Spondylus, en el cantón de Jipijapa, provincia de Manabí. Ubicada en la frontera norte del Parque Nacional Machalilla, se extiende hacia el sur por el Océano Pacífico. Aquí la cultura Valdivia, antigua civilización precolombina, permanece viva y se manifiesta en la riqueza cultural y gastronómica de este paradisiaco lugar, con extensas playas de arena blanca y aguas azules. Deportes acuáticos: El tranquilo y agradable pueblo está, poco a poco, siendo descubierto por los viajeros por su clima cálido, habitantes amables y el surf. Es un destino muy conocido y recomendado para surfistas de todos los niveles y experiencias. Las olas en Puerto Cayo son mejores temprano en la mañana, cuando no hay viento y la marea está baja. Las olas son constantes durante todo el año, rompiendo a la izquierda y derecha. Otros deportes acuáticos populares son el kitesurf, snorkeling, el bodyboard y la pesca. Parque Nacional Machalilla: El único parque nacional costero de Ecuador, que se encuentra al sur de Puerto Cayo. Consta de 50 kilómetros de playa, 40.000 hectáreas de bosque seco tropical y nublado, y 20.000 hectáreas de mar. Es hogar de más de 200 especies de aves y es posible ver animales como lagartijas y osos hormigueros, además de atesorar varios sitios arqueológicos. En la Isla de la Plata, a 24 kilómetros al oeste de Puerto Cayo, verá piqueros de patas azules y hay oportunidad de nadar y bucear. Mirador de Puerto Cayo: No pase por alto este mirador en la vía a Puerto López (hacia el sur), que se encuentra a 80 metros sobre el mar. Desde aquí, podrá admirar todo el alrededor de Puerto Cayo, su lecho marino, las montañas que flanquean la población y el Islote Pedernal. Los deportistas “del aire” han considerado este lugar ideal para la práctica de parapentes y alas delta.En la imponente cordillera de los Andes sobresalen innumerables montañas y volcanes activos. En sus faldas crecen pintorescos pueblos y fértiles paisajes. Ahí también se esconden ruinas precolombinas y complejos arqueológico incas con cinco siglos de antigüedad.La reserva presenta una riqueza natural similar a la mayoría de los páramos, con la excepción de la presencia de frailejones. Se ubica entre los 3.644 hasta los 4.768 metros de altura. El paisaje está representado por pajonal, almohadillas y frailejones que contrasta con acequias, lagunas, vertientes, quebradas y ríos que nacen de la reserva. Su biodiversidad hace de este lugar un sitio de infinita belleza. Por las características climáticas, se presencia en horas de la tarde el descenso de la neblina a lo largo de toda la reserva. Frailejones: El principal atractivo de la zona y una de las plantas más características de los páramos, donde dominan por su porte y abundancia. Sus hojas en infusión sirven para casos clínicos de reumatismo y afecciones renales. La resina del frailejón también se utiliza como jarabe para combatir el asma y otras enfermedades de las vías respiratorias. Esta vegetación andina contrasta con la gran cantidad de lagunas, como las de El Voladero y Lagunas Verdes, así como los cerros Mirador, Chiles, entre otros. Bosque de Polylepis: Parte de la Reserva Ecológica El Ángel, tiene una extensión de 12 hectáreas de bosque primario y milenario de polylepis. Existen aproximadamente 40 árboles de 500 m², considerados únicos en su género por ser una especie desarrollada en un valle de origen glaciar con una antigüedad de cuatro millones de años. El polylepis alcanza los 15 metros de altura, impidiendo el crecimiento de otras especies. Laguna El Voladero: Pertenece a la Reserva Ecológica El Ángel. Estas lagunas se originaron luego de la formación de glaciares durante el Pleistoceno. En épocas anteriores era una sola reserva de agua, pero con el paso de los años se han dividido en tres. Su paisaje es propio del páramo, con planicies y pequeñas ondulaciones. Podrá observar el vuelo de los cóndores, rodeado del bosque de frailejones.Localizada en la parte oriental del Ecuador, esta región es una de las maravillosas reservas de biodiversidad del planeta. Se extiende sobre un área de 120.000 km² de exuberante vegetación, propia de los bosques húmedos tropicales. La belleza de la selva amazónica está en la flora y fauna propia.Ahora es posible viajar en barcos de lujo por aguas de color chocolate. Esta es una alternativa para dejarse imbuir en la belleza de las tierras salvajes del Amazonas y sentir aún más cerca sus olores y sonidos. Con todas las comodidades de un crucero de lujo, podrá ver animales en su entorno natural, pasear en canoa, visitar comunidades indígenas y degustar los manjares de la zona. El viaje inicia en Puerto Providencia, ubicado a orillas del río Napo y uno de los principales puertos de entrada a la Amazonía ecuatoriana, donde se dará inicio a la navegación. Laguna de Jatuncocha: Se encuentra en el interior del Parque Nacional Yasuní y es conocida como la laguna de los espejos. En su centro se encuentra un islote de tierra firme lleno de lirios acuáticos, plantas flotantes propias de zonas tropicales de Sudamérica. En esta área también se ven animales exóticos como caimanes, tortugas charapas, delfines (grises y rosados), lobos marinos y manatíes. Constituye el área más grande dentro de la provincia de Orellana, ya que presenta una extensión de 30 km. Reserva Biológica Limoncocha: Se ubica en el cantón de Shushufindi, provincia de Sucumbíos. Esta belleza natural, que abarca 4.613 hectáreas, guarda una magnífica diversidad biológica y representa uno de los lugares más atractivos de la zona por la presencia de pantanos. Esta zona húmeda ha sido declarada sitio Ramsar por la UNESCO. Comunidad Secoya: Inspirado en un modelo de turismo sostenible, podrá recorrer 18 comunidades de la selva Amazónica. Una de ellas es la Secoya, una población de 380 habitantes que se encuentra ubicada en la provincia de Sucumbíos. Los visitantes se detendrán en esta comunidad y conocerán de primera mano su forma de vida y tradiciones. Esta es una forma, además, de apoyar una fuente alternativa de ingresos para los pobladores y preservar la selva tropical en su estado más puro.