Sin embargo, el dato más alarmante no son solo los ataques recibidos, sino la falta de capacidad analítica para detectarlos: 15,4% de las organizaciones no puede confirmar si sufrió o no intentos de ciberataque. Entre las empresas que no detectaron agresiones, el 25,1% reconoce que los ataques pudieron haber ocurrido sin que sus sistemas se enteraran por no contar con la tecnología adecuada. En conclusión, 4 de cada 10 organizaciones en América Latina carecen de la capacidad analítica suficiente para auditar su seguridad real. También te puede interesar: Los datos como activos empresariales Principales formas de ataque: el engaño como puerta de entrada Las organizaciones que registraron incidentes identificaron las siguientes modalidades y puertas de entrada utilizadas por los atacantes: Phishing e Ingeniería Social (73%): Correos y mensajes engañosos para robar información. Afecta especialmente a Educación (81,4%), Manufactura (81,1%) y Banca (79,6%). Accesos no autorizados (40%): Robos de claves o ingresos no permitidos a los sistemas mediante fuerza bruta o credenciales expuestas. Lidera en Educación (51,2%), Tecnología (43,3%) y Gobierno (43%). Infección por Malware (31,6%): Programas dañinos como troyanos, spyware o ransomware. El sector Salud duplica el promedio regional registrando un 52,9% por esta vía. Explotación de vulnerabilidades (29,2%): Ataques a programas desactualizados por falta de parcheo. Lideran Salud (38,2%) y Educación (30,2%). Secuestro o filtración de información (8,4%): Aunque de menor prevalencia, representa el de mayor impacto operativo, liderado por Tecnología (12,2%). Inteligencia Artificial y el factor humano en el trabajo diario El avance de la Inteligencia Artificial (IA) genera reacciones divididas entre el temor y la desregulación: Percepción del riesgo: El 56,3% de los profesionales identifica el desarrollo de ataques más sofisticados y automatizados como la principal amenaza de la IA (escalando al 74,6% en Manufactura). El 19,6% señala la suplantación de identidad mediante deepfakes. Vacío regulatorio: El 39,2% de las empresas opera en un vacío regulatorio absoluto dejando la decisión al empleado (Educación lidera con 58,8% sin reglas). Solo el 39,7% fomenta su uso bajo marcos normativos internos y un 3,4% la prohíbe totalmente. Hábitos de los usuarios: Aunque el 81,4% utiliza antivirus en sus equipos de trabajo, el descuido de la identidad es alto: solo el 52,2% activa la doble autenticación en sus cuentas laborales (y el 50% en las personales). Además, el teléfono móvil es el gran olvidado: 1 de cada 4 empleados (26,9%) no utiliza ninguna medida de seguridad en su celular corporativo. Defensas tradicionales vs. herramientas avanzadas Existe una marcada asimetría entre la adopción de herramientas básicas y la analítica avanzada: Defensas perimetrales básicas: Cortafuegos / Firewall (85%), Copias de seguridad / Backup (82%) y Conexiones VPN (73%). Herramientas analíticas avanzadas: Doble autenticación (57%), Detección y respuesta en endpoints / EDR (52%), Prevención de fuga de datos / DLP (36%) e Inteligencia de amenazas / Threat Intelligence (23%).