Esta contribución se destina a apoyar los esfuerzos para proteger al mono araña de cabeza marrón (Ateles fusciceps fusciceps), una de las 25 especies de primates más amenazadas del mundo (Mittermeier, Rylands & Williamson, 2022). Este primate endémico del Chocó ecuatoriano habita principalmente en la Reserva Canandé, un ecosistema de 17.200 hectáreas de bosque húmedo tropical en la región de transición entre los Andes y el Océano Pacífico. La reserva representa el último gran fragmento continuo de bosque de tierras bajas del Chocó en Ecuador, y forma parte de uno de los diez hotspots de biodiversidad más relevantes a nivel global. El mono araña de cabeza marrón está clasificado como En Peligro Crítico por la UICN, con una disminución poblacional superior al 80% debido a la fragmentación de su hábitat y la caza furtiva (Moscoso et al., 2021). Sin embargo, gracias a los esfuerzos de conservación en Canandé, actualmente se estima que existen entre 700 y 800 individuos, una cifra alentadora que supera los registros previos. Incluso se ha observado un proceso de recolonización en zonas donde la especie había desaparecido, evidencia del impacto positivo que generan la expansión y la protección del área. Gracias al apoyo de 3A Composites Core Materials, la Fundación Jocotoco continuará fortaleciendo el monitoreo poblacional de esta especie. A través de recorridos de guardaparques locales, se registran puntos de encuentro con individuos o grupos de monos, lo cual permite generar estrategias más efectivas para su conservación a largo plazo. También te puede interesar: Sobregiro de la Tierra 2025: El planeta entra en números rojos ecológicos El trabajo en la zona no se limita a la protección ambiental. Desde 2023, la Fundación Jocotoco desarrolla una intervención directa con comunidades Chachi de la provincia de Esmeraldas, en el norte de la reserva —Corriente Grande, Sabalito y Gualpi—, apoyando el manejo sostenible de sus reservas comunitarias, promoviendo alternativas económicas que disminuyen la presión sobre el bosque, y fortaleciendo la conectividad ecológica entre la Reserva Canandé y las áreas protegidas nacionales de Pambilar y Cotacachi-Cayapas, con el objetivo de consolidar un gran corredor biológico en la región del Chocó. Entre las acciones destacadas está la implementación de huertos familiares en hogares Chachi, liderados principalmente por mujeres, para promover siembra de alimentos para autoconsumo y rescate de semillas y plantas comestibles tradicionales. Esta iniciativa busca garantizar la seguridad alimentaria, rescatar saberes tradicionales y reducir los gastos en alimentación, permitiendo que las familias redirijan sus ingresos a otras necesidades prioritarias. Con esta colaboración, 3A Composites Core Materials reafirma su compromiso con un futuro más verde y equitativo, apoyando una conservación que no solo protege a especies emblemáticas como el mono araña de cabeza marrón, sino que también empodera a las comunidades locales que conviven con estos ecosistemas. Porque proteger la biodiversidad es también apostar por el bienestar de las personas y el equilibrio del planeta.