Hoy se extiende a lo largo de toda la trayectoria profesional, desde la universidad hasta la obra, en un contexto donde las exigencias técnicas, normativas y operativas cambian con rapidez. Gran parte de los profesionales del sector inicia su camino en el aula, donde se construyen las bases del diseño, la técnica y la comprensión de materiales. En ese punto, carreras como Ingeniería Civil y Arquitectura han sido catalogadas por la SENESCYT como de interés público, lo que refuerza su peso dentro del sistema de educación superior. Sin embargo, ese reconocimiento convive con una realidad que se repite en el sector: la distancia entre lo que se enseña y lo que se necesita en obra. Esa brecha también empieza a mover quiénes se forman y cómo lo hacen. En abril de 2026, la Academia de la Construcción Kubiec (ACK), junto con la Fundación Ana, graduó a 52 mujeres en áreas como steel framing, construcción en seco y soldadura, en el marco de una alianza orientada a ampliar la participación femenina en el sector. Iniciativas de este tipo combinan formación técnica con una conexión más directa al entorno laboral, y empiezan a diversificar el perfil de quienes llegan a obra. También te puede interesar: Milano Design Week 2026: Ecuador entra en la conversación global del diseño Al mismo tiempo, el sector empieza a evidenciar una tensión que atraviesa distintos niveles: la necesidad de perfiles con mayor dominio técnico, capacidad de adaptación y experiencia en campo, frente a procesos formativos que no siempre avanzan al mismo ritmo. Ahí es donde el aprendizaje deja de ser lineal. Lo que empieza en la universidad continúa en diplomados, certificaciones, posgrados y, cada vez más, en procesos de capacitación impulsados desde la propia empresa, que buscan cerrar brechas que impactan directamente en la ejecución. En esta edición de mayo, Especial Academia 360, reunimos una mirada integral de la formación en el sector: programas de pregrado y posgrado en arquitectura, ingeniería civil y diseño de interiores, junto con maestrías orientadas a la especialización. Pero también ponemos el foco en un frente clave que gana cada vez más relevancia: la capacitación técnica impulsada desde la empresa, como respuesta directa a las brechas que persisten en obra. Porque en construcción, la formación ya no se explica desde un solo lugar. Se construye en tránsito, entre quienes enseñan, quienes ejecutan y quienes necesitan que ese conocimiento funcione en condiciones reales.