En el último año, las seis economías más importantes de la región reportaron aumentos en el costo de la vida, debido principalmente, al incremento en el precio de los productos energéticos y los alimentos, cuellos de botella en las cadenas de suministro internacionales que mueven los productos de un país a otro, la subida en los niveles de consumo y la rápida recuperación económica global tras casi dos años de pandemia. Brasil presentó un aumento de precios de 10%, y de la misma manera, México (7,1%), Chile (7,2%), Perú (6,4%), Colombia (5,6%) y Argentina (50%). De esta forma, los altos niveles inflacionarios han alcanzado más del doble del rango considerado por cada país como aceptable, lo que significa que el dinero tiene un valor cada vez menor. Junto al aumento de la inflación, hay otros 3 factores que están incidiendo en el rumbo de las economías latinoamericanas y, por consiguiente, en tus finanzas personales. El aumento en las tasas de interés Una de las herramientas más utilizadas por los bancos centrales, para controlar la inflación, es el incremento de la tasa de interés. Cuando sube la tasa de interés se encarece el crédito. Eso afecta a las decisiones de las empresas, los hogares y el gobierno, provocando la contracción de la inversión, el consumo y el gasto público. Si las tasas de interés están muy altas, a nadie le conviene endeudarse. ¿Qué pasa con los que se habían endeudado antes de la subida de tasas? Si habías contraído una deuda hipotecaria, por ejemplo, con una tasa de interés fija, no hay problema. Por el contrario, si el crédito fue pactado con una tasa de interés variable, entonces el aumento de tasas si tendrá un efecto directo sobre tus finanzas. La depreciación de las monedas De acuerdo a Eduardo Carbajal, economista y académico de la universidad mexicana Tecnológico de Monterrey, “el tipo de cambio es una de las variables más sensibles que tenemos en la macroeconomía, porque se mueve por factores objetivos, pero también por cosas subjetivas”. El problema actual de las monedas locales respecto al dólar es que aún existe un escenario de incertidumbre por la pandemia, lo que incentiva a los inversionistas a tratar de protegerse adquiriendo cada vez más dólares para tratar de blindarse frente a las vicisitudes. Por lo tanto, un incremento en la demanda de dólares, hace que suba el precio, y se deprecien las monedas locales. De ahí que una mayor incertidumbre, motive una mayor depreciación de las monedas de América Latina. En las finanzas personales, la consecuencia más directa es el encarecimiento de los productos importados, que culmina en una retroalimentación a la espiral inflacionaria. Menor crecimiento económico en 2022 Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), América Latina crecerá este año apenas un 2,4%, mientras que la proyección del crecimiento global se redujo a 4,4%, lo que refleja una desaceleración de las dos mayores economías del mundo: EE.UU. y China. Brasil y México también presentan bajas perspectivas de crecimiento, lo que configura un escenario poco alentador para la región. De acuerdo a José Luis de la Cruz, es muy probable que América Latina presente procesos de estanflación, es decir, alta inflación y bajo crecimiento. En este contexto, los expertos señalan que este año la región no logrará retomar la senda de desarrollo económico y social. Fuente: BBC