La empresa se ha convertido en un gigante del entretenimiento desde entonces. Una compañía que prácticamente ha inventado el binge watching (pegarse atracones de series enteras) y que cuenta con más de 220 millones de suscriptores en todo el mundo que pagan por su servicio. Aun así, un cuarto de siglo después, Netflix sigue contando con su división dedicada al envío postal de DVD. La compañía sigue enviando discos físicos por correo a los clientes de Estados Unidos que cuentan con una suscripción específica para recibir este servicio. "Conservo la suscripción DVD de Netflix no sólo porque puedo ver películas desconocidas, sino para investigar y ver algunas cosas antes de comprarlas", explica el artista visual William FitzGerald. Este modelo de suscripción para los DVD (y Blu-ray) ofrece 3 planes: el plan básico, de USD 10, que permite alquilar una única película por envío; el de USD 15, que permite alquilar 2; y el de USD 20, que ofrece 3 DVD. Los DVD se devuelven en el sobre en el que envía la compañía en primer lugar y, cuando se han devuelto, Netflix envía la siguiente película que tenía en cola. Todos los planes cuentan con envío y devolución gratuitos. También te puede interesar: La guerra del streaming: ¿cuál servicio es el ideal para ti y tu presupuesto? Sin embargo, el servicio de DVD de Netflix podría tener los días contados. En 2021 ingresó unos EUR 183 millones, muy lejos de los EUR 30.275 millones que había generado su servicio de streaming en ese mismo período y de los más de USD 300 millones del propio servicio de DVD en 2019. En 2018 sus centros de distribución en EEUU se redujeron a 17, muy por debajo de los 50 que Netflix alcanzó en el punto álgido del servicio. Fuente: Business Insider