Esta decisión transitó en medio de una severa crisis económica y social provocada por el colapso del sistema financiero, lo que produjo el congelamiento de los depósitos. “He llegado a la conclusión de que el sistema de dolarización es un sistema conveniente y necesario para el Ecuador. Es la salida que ahora tenemos. Es el camino por donde debemos transitar. La cotización será de 25.000 sucres”, informó en cadena nacional, el entonces presidente de la República, Jamil Mahuad. También puedes leer: WWF Ecuador y UICN firman un convenio para fortalecer la conservación de especies clave en el país. Según los economistas Marco P. Naranjo y Danilo E. Lafuente, en un texto publicado en 2001 por el Banco Central del Ecuador (BCE), entre 1999 y hasta enero del 2000 el sucre se devaluó frente al dólar en un 300%, al pasar de 7.000 a 25.000 sucres por dólar. En 1999, la inflación cerró en 61% y para septiembre de 2000 (ocho meses después que se adoptó la dolarización) escaló al 108%; en los meses posteriores este indicador empezó a reducirse abruptamente. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), a diciembre de 2023, la tasa de inflación se ubicó en el 1,35%, y para noviembre de 2024 en el 1,51%. Pese a la salida del jefe de Estado (doce días después de la cadena nacional), el nuevo sistema cambiario se consolidó con la aprobación y expedición de la Ley para la Transformación Económica del Ecuador, conocida como “ley trole”, en marzo de ese año por parte del Congreso Nacional. También puedes leer: El 45% de los trabajadores en Ecuador prefieren bonos y mejor salario en lugar de vacaciones En los siguientes meses, el BCE se encargó de canjear sucres por dólares; es así que, tras 116 años de vigencia, el sucre dejó de circular y tener validez legal a partir del 9 de septiembre del 2000. Inicialmente, la dolarización generó efectos dramáticos para buena parte de los ciudadanos porque sus ahorros, jubilaciones y sueldos en sucres “se licuaron”, la pobreza escaló y profundizó la crisis social por la migración de ecuatorianos al exterior. No obstante, la confianza en la dolarización ha sido clave para la estabilidad macroeconómica del país. Aspectos positivos y negativos Según Verónica Artola, gerente del Banco Central del Ecuador en 2017-2021 y actual subdecana de la Facultad de Economía de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), entre los beneficios de la dolarización están: Estabilidad macroeconómica: Se estabilizaron los precios y la inflación se redujo. No se puede devaluar la moneda: Se evitó una devaluación constante del sucre y la pérdida del poder adquisitivo de los hogares. Reducción del riesgo cambiario: Las empresas y el Gobierno no tienen que enfrentar constantes fluctuaciones en el tipo de cambio, lo que contribuye al crecimiento del comercio exterior. Incremento del ahorro: Al eliminar la incertidumbre en el tipo de cambio se permite una mayor acumulación de activos. Estabilidad del sistema financiero: Se erradicó el problema de inestabilidad financiera de finales de los años 90. También puedes leer:Estas son las medidas de seguridad que están tomando las empresas en Ecuador para proteger a sus trabajadores Entre los contras, la especialista destaca: Reducción de la política monetaria: Al dejar de emitir moneda, “se redujo la capacidad que tiene el país para enfrentar crisis económicas o shocks externos”. Rigidez para enfrentar choques externos: Al no poder devaluar la moneda, tampoco se puede ayudar a mejorar la competitividad de las exportaciones. Costo social inicial: La transición a la dolarización “sí provocó inicialmente la pérdida de empleo, aumento en los niveles de pobreza y también incrementó los problemas de desigualdad”. Presión fiscal: La dolarización obliga a una disciplina fiscal, a tener mayores ingresos fiscales, ya sea a través de impuestos o deuda externa para financiar el gasto público. En este contexto, el principal reto para la economía ecuatoriana es mejorar la productividad interna, lo que le permitirá tener un mayor crecimiento del producto interno bruto (PIB). También puedes leer: Estudio ERC® 2024: La reputación empresarial en Ecuador enfrenta desafíos en un contexto de crisis y demanda por sostenibilidad Previo a la dolarización, entre 1990 y 1999, la tasa promedio de crecimiento del PIB fue del 2,3%. Mientras que, para el periodo en dolarización, entre 2000 y 2019, el ritmo de crecimiento promedio de la economía fue del 3,4%, una tasa que supera al nivel de crecimiento de la población, según las cifras del BCE. Fuente: El Universo