La Encuesta Global de CEOs de PwC, lanzada en enero, destaca que el principal desafío para lograr la reinvención de los negocios radica en aspectos humanos como el rediseño de roles, el desarrollo de habilidades y los incentivos, especialmente impulsados por innovaciones y la adopción de inteligencia artificial (IA). La IA no es solo tecnología, sino una palanca clave para obtener ventaja competitiva al aumentar la productividad, la creatividad y la calidad. Sin embargo, su adopción y los beneficios asociados aún están concentrados en ciertos niveles y funciones. Aunque el uso semanal de IA ha crecido desde 2024, la mayoría de las personas nunca ha utilizado agentes de IA, y solo el 6% los emplea diariamente, una desigualdad que demanda un liderazgo comprometido que movilice al talento y alinee los incentivos con las capacidades críticas necesarias. En este contexto, la IA se consolida como un factor determinante en la gestión del talento y la compensación. La desigualdad en su adopción añade una nueva dimensión al reto de corregir la brecha salarial, un aspecto que afecta la competitividad y reputación empresarial en Ecuador. Según la Encuesta de Remuneraciones de PwC (diciembre de 2025), aunque la reducción de esta brecha avanza de manera lenta, las empresas están enfocando sus programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) en apoyar principalmente a las mujeres. Para lograr avances efectivos, es imprescindible implementar auditorías periódicas, establecer criterios transparentes y tomar decisiones objetivas basadas en el rol y la responsabilidad. También te puede interesar: El sabor del pan quiteño aterriza en otras ciudades Nuestra encuesta también revela un mercado laboral relativamente estable, con incrementos salariales moderados y sin presiones inflacionarias que alteren la estructura de la compensación. En 2025, el crecimiento promedio fue de 3,43%, y para 2026 se proyecta un aumento a 3,65%, enfocado principalmente en la retención del talento y en el fortalecimiento de la competitividad. El mensaje para los líderes es claro: implementar ajustes segmentados y basados en evidencia, dando prioridad a roles escasos y a la equidad interna. El liderazgo debe informar, inspirar, capacitar y motivar. La motivación aumenta cuando existe confianza (+72%), alineación con los objetivos estratégicos (+78%), apoyo al upskilling (+73%), seguridad laboral (+51%) y uso cotidiano de la inteligencia artificial (+13%). Al fomentar una visión clara, un aprendizaje continuo y un entorno de seguridad psicológica para el equipo, las organizaciones pueden transformar la estabilidad salarial en una verdadera ventaja competitiva. La compensación se orienta cada vez más hacia el desempeño, ganando el terreno el esquema 60% fijo y 40% variable, con componentes vinculados a la creación de valor, la adopción responsable de la IA y el desarrollo de nuevas habilidades en datos y tecnología. En un entorno de cambio acelerado, quienes logren alinear los incentivos con las capacidades críticas tendrán una ventaja significativa para retener y atraer talento.