Bajo el liderazgo de Roberto González, la institución no solo se recuperó de una difícil situación a partir de 2021, sino que en 2024 alcanzó su mejor año en sus 53 años de historia. Los números hablan por sí solos: de apenas USD 5 millones de utilidad en 2021, el banco escaló hasta los USD 158.06 millones en 2024, consolidándose como un actor clave en el sistema financiero ecuatoriano. Esta transformación no fue producto de la casualidad, sino de una estrategia meticulosa que combinó tres ejes fundamentales: saneamiento de cartera crediticia, reducción operacional y programas de ahorro y reducción de costo. La estrategia de González implicó un ajuste operativo significativo. La plantilla de colaboradores se redujo de 3.700 a 2.500, logrando un ahorro diario superior a USD 200.000 en comparación con 2019. "Mucha disciplina, criterios claros, siempre apegados a lo técnico", describe el ejecutivo. Actualmente, el banco cuenta con cerca de USD 7.000 millones en depósitos y USD 1.500 millones en liquidez. Su cartera de USD 5.456 millones se distribuye estratégicamente: más del 50% en consumo y el resto en créditos comerciales, pequeñas y medianas empresas y crédito corporativo. Un elemento distintivo es su modelo de gestión. A pesar de ser propiedad de la Corporación Financiera Nacional, opera "como una isla independiente dentro del sector público", sin intervención política y con total libertad de gestión durante la administración del Ex Presidente Guillermo Lasso y el Presidente Daniel Noboa. Para 2025, los objetivos son ambiciosos. González planea crecer USD 1.000 millones más en su balance, con especial énfasis en créditos para pequeñas, medianas y grandes empresas. Además, invertirá significativamente en transformación digital, reconociendo que actualmente no están a la vanguardia en este aspecto. La estrategia financiera no solo ha sido exitosa en términos de utilidades. El banco ha fortalecido su patrimonio, que supera los USD 1.045 millones, y mantiene el mayor ratio de solvencia en la banca ecuatoriana. Un dato revelador: desde 2021 a 2024, el Banco del Pacífico ha generado casi USD 600 millones en utilidad neta, cumpliendo responsablemente con sus obligaciones tributarias, incluyendo USD 41 millones pagados en mayo de 2024 por impuesto extraordinario. La visión de Roberto González para Banco del Pacífico va más allá de los números. Se trata de una transformación integral que posiciona a la institución como un referente de eficiencia y gestión técnica en el sistema financiero ecuatoriano. Con una mirada optimista hacia el futuro, el banco espera que la continuidad política impulse un segundo semestre de 2025 con importantes inversiones y crecimiento. Los USD 5.000 millones listos para ser invertidos por la banca son un claro indicador de las expectativas del sector.