A lo largo de la pandemia de coronavirus que ha azotado al mundo, el de Arteixo ha terminado por convertirse en el millonario que más dinero ha dejado por el camino en los últimos meses. Sus pérdidas llegaron a alcanzar cotas de hasta 26.000 millones de euros durante las primeras semanas de marzo, las más duras del brote, pero ha logrado reponerse con el paso del tiempo. Así lo han hecho la mayoría de multimillonarios. El que hasta ahora reinaba en el ranking de pérdidas, Bernard Arnault (Moët Hennessy • Louis Vuitton), llegó a contar con un vacío de más de 46.000 millones en marzo, pero la rápida mejoría económica en Francia le ha hecho recuperarse hasta los -8.200 millones de euros, según Bloomberg. El impacto del Covid-19 ha pasado factura no sólo a las compañías líderes de la Bolsa, sino a todas las grandes fortunas que se esconden detrás de ellas. Además de Arnault y Ortega, el descalabro monetario ha castigado a gigantes como Charles y Julia Koch (-6.800 millones), Warren Buffet (-9.400 millones) y Carlos Slim (-8.400 millones), entre otros. Inditex, que presenta este miércoles resultados, ha sido una de las empresas más azotadas por la pandemia. Ortega, dueño de un 59,3% de la empresa, ha sufrido como nadie la caída del precio de cotización de la compañía debido a los cierres de las tiendas y la incertidumbre económica. En comparación con el último día de 2019, su capitalización ha pasado de 67.800 millones a unos 56.600 (aunque llegó a bajar hasta los 41.200), según el ránking de Bloomberg. La cadena textil cerró hace unos meses sus 1.600 tiendas debido al decreto del estado de alarma y estuvo al borde del ERTE a 25.000 trabajadores si la situación no cambiaba a mejor. Por suerte, la recuperación de la normalidad relativa en suelo español ha fomentado también la de Inditex. En cuanto a los motivos del descalabro, se explican tanto por Inditex como por los propios negocios paralelos de Ortega. El principal se debe a los movimientos financieros alrededor de Enagás, sociedad patrimonial que gestiona su fortuna y hace las veces de inmobiliaria (casera en España, entre otros, de Amazon, Apple, Primark, Spotify o Facebook). A través de este vehículo inversor, el dueño de Inditex puso afrontó la mayor operación corporativa de su historia para ampliar el capital de Enagás y hacerse con el 5% de su capital. La operación no salió como esperaba y la compañía se desplomó durante la primera mitad de marzo. Ahora, en paralelo a Inditex, parece que empieza a reponerse, y Ortega ha recuperado 11.000 millones en poco menos de un mes.