El informe “The Sustainable Development Goals Report 2025” advierte que, aunque el agua debería ser un derecho garantizado, las cifras reflejan una realidad preocupante: el acceso universal aún está lejos de alcanzarse. El ODS 6, orientado a asegurar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos, evidencia avances importantes, pero también profundas brechas estructurales que ponen en riesgo el cumplimiento de esta meta hacia 2030. Más acceso, pero no para todos Desde 2015, el acceso a servicios básicos de agua, saneamiento e higiene ha mejorado de forma sostenida. Sin embargo, el progreso no ha sido suficiente. También te puede interesar: “La sostenibilidad no es un área, sino una forma de hacer empresa” Brechas críticas en educación El acceso desigual también impacta directamente en la educación. Millones de niños estudian en condiciones precarias: La consecuencia es clara: entornos inseguros que afectan la salud, la asistencia escolar y el aprendizaje. Para revertir esta situación, el progreso debería duplicarse —y en algunos casos, cuadruplicarse— en los próximos años. Estrés hídrico: una presión creciente El planeta enfrenta una presión cada vez mayor sobre sus recursos hídricos. Actualmente: