La batalla en contra del avance del cambio climático es urgente y a contra reloj, por lo que se requieren cada vez más esfuerzos. La banca privada ecuatoriana, consciente de que juega un rol fundamental en esta lucha, ratificó el pasado miércoles, que las finanzas sostenibles son una prioridad en su agenda de trabajo. Los representantes de los 15 bancos ecuatorianos que forman parte de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca) firmaron en el Salón Altar Atacazo, del Hotel Sheraton, en Quito, un acta en la que ratificaron su compromiso de luchar contra el cambio climático, liderando y ejecutando diversas iniciativas de finanzas sostenibles basadas en lo ambiental y en lo social. La firma se dio precisamente en el aniversario número cinco de la firma del primer Protocolo de Finanzas Sostenibles de la banca privada, una iniciativa que se dio en noviembre de 2016, con la cual la banca privada comenzó a unificar esfuerzos en sostenibilidad y trazó una ruta de trabajo que día a día está dando frutos. “Hablar de sostenibilidad es también hablar de competitividad y para la banca ecuatoriana estos son temas sumamente importantes, porque no solo impactan a las instituciones, sino también a los clientes, a la gente y al desarrollo de toda la sociedad”, dijo David Grey, Presidente del Comité de Finanzas Sostenibles de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador. Grey mencionó que entre 2020 y 2021, la banca privada ha recibido USD 852 millones de organismos multilaterales, que se ha destinado a financiamiento sostenible en lo ambiental, microcrédito, reducción de la brecha de género, entre otros temas sociales. Marco Rodríguez, Vicepresidente Ejecutivo de Asobanca, resaltó que hace cinco años eran pocas las iniciativas en la región que hablaban de trabajar por las finanzas sostenibles y, en ese contexto, la banca ecuatoriana fue pionera en poner sobre la mesa la discusión sobre cómo caminar hacia un desarrollo de finanzas sostenibles. “Todo el trabajo que hemos realizado en los últimos cinco años en sostenibilidad lo hemos hecho por iniciativa propia, convencidos de que la banca tiene mucho por aportar para evitar el avance del cambio climático y dejar un mundo mejor a las futuras generaciones”, comentó. Desde que se firmó el Protocolo de Finanzas Sostenibles, en noviembre de 2016, el esfuerzo de las instituciones financieras privadas para transformar a la banca ecuatoriana en materia de prácticas sostenibles se ha visto reflejado en considerar no solo la viabilidad económica, sino también ética, social y ambiental de los proyectos que buscan financiamiento. Entre los principales frutos de este trabajo destaca la creación de 12 guías sectoriales, que permiten delinear y fortalecer los procesos de calificación de crédito productivo que realizan los bancos, para así mitigar el riesgo ambiental y social al otorgarlos. Ayer, en el evento se presentaron estas primeras 12 guías, que fueron trabajadas durante casi un año en alianza con el eco.business Fund, un fondo de impacto que proporciona financiación y asistencia técnica a instituciones financieras y empresas comprometidas con las mejores prácticas ambientales en América Latina y el Caribe, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad, al uso sostenible de los recursos naturales, a la mitigación del cambio climático y a la adaptación a sus impactos. Estas 12 guías sectoriales se enfocarán en crédito para los sectores: agricultura, silvicultura y acuicultura, donde se analizan proyectos de cultivo de café y cacao, cultivo de banano, cultivo y procesamiento de arroz, cultivo de caña de azúcar, producción de flores cortadas, granjas avícolas, laboratorio y cultivo de camarón, procesamiento de camarón, faenamiento de aves, cultivo de vegetales y frutas, producción de ganado de leche y carne, fabricación de papel y cartón. Asobanca, en conjunto con otros organismos multilaterales, elaborarán además para el año 2022 otras 22 guías sectoriales para abarcar otros sectores productivos relevantes en el país. De esa forma Ecuador se convertirá en el país con el mayor número de guías sectoriales en el mundo. ¿Qué ha sucedido desde la firma del Protocolo de Finanzas Sostenibles? 2017 Asobanca crea un Comité Finanzas Sostenibles, en el que participan 12 bancos privados. Capacitaciones sobre el desarrollo e implementación de un Sistema de Análisis de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS). 2019 Ecuador se convierte en el único país que ha realizado una firma en bloque de adhesión al acuerdo de Principios de Banca Responsable impulsado por UNEP FI, la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Con nueve bancos adherentes, Ecuador es el país que tiene más bancos participando de la iniciativa. Se realiza la primera emisión de un bono verde en el país. La emisión la realiza Banco Pichincha, por USD 150 millones, con apoyo de BID Invest y Proparco. 2020 Comienza el desarrollo 12 guías sectoriales para mitigar el impacto ambiental en el crédito productivo. Banco Guayaquil emite el primer bono social del sector privado, por USD 20 millones con respaldo de BID Invest. Bancos privados reciben USD 560 millones de DFC, BID Invest, IFC, FMO dirigidos a esfuerzos de sostenibilidad. Bancos privados colocan USD 215 millones en créditos verdes durante 2020. 2021 Asobanca, junto con BID Invest y FMO, inician el desarrollo de 22 guías sectoriales adicionales, cuyo trabajo culminará en 2022. Así caminamos a ser el país con más guías sectoriales. Bancos privados recibieron hasta septiembre USD 292 millones de DFC y FinDev Canadá, dirigidos a esfuerzos de sostenibilidad. 15 bancos privados firman una nueva acta para renovar su compromiso con el Protocolo de Finanzas Sostenibles. Asobanca presenta las primeras 12 guías sectoriales, elaboradas en alianza con el eco.business Fund, un fondo de impacto para América Latina y el Caribe, para delinear y fortalecer los procesos de calificación de crédito productivo que realizan los bancos, para así mitigar el riesgo ambiental y social al otorgarlos.