El Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir los mercados globales este jueves al anunciar una nueva ronda de aranceles que impactará directamente a casi un centenar de países. Washington aumentó un 5%, hasta el 15%, los recargos para Costa Rica, Bolivia y Ecuador y mantiene intactos los previstos en abril para Venezuela (15%) y Nicaragua (18%). Esta nueva medida, que forma parte de la renovada política de “comercio justo” impulsada por la administración Trump, entrará en vigencia el 7 de agosto de 2025, aunque originalmente estaba prevista para el día 1. Según un funcionario de la Casa Blanca, el retraso se debe a que "aún se están armonizando los mecanismos de aplicación y control". En total, 68 países fueron incluidos, además de los 27 miembros de la Unión Europea, lo que convierte esta decisión en una de las más amplias y agresivas desde la guerra comercial de 2018-2019. Para las naciones que ya habían sido afectadas por la orden de abril, pero que no figuran en la nueva lista, el arancel base será del 10%. También te puede interesar: Las PYMES, el termómetro de la economía real: Ekos analizará este sector en su edición Agosto Productos ecuatorianos afectados Ecuador, cuya balanza comercial con Estados Unidos ha sido históricamente positiva, ahora enfrenta un golpe directo en sectores clave como banano, camarón, flores y cacao, que representan más del 60% de sus exportaciones hacia el país norteamericano. Estados Unidos es el principal socio comercial no petrolero de Ecuador: en 2024, las exportaciones ecuatorianas a ese país superaron los USD 5.800 millones, destacando productos como el banano (USD 1.500 millones), camarón (USD 1.300 millones), flores (USD 950 millones) y cacao (USD 650 millones), según cifras del Banco Central. Un arancel del 15% implicaría un sobrecosto inmediato de aproximadamente USD 870 millones anuales para los importadores estadounidenses, lo que podría trasladarse a menores volúmenes de compra o renegociaciones contractuales. Solo en el sector florícola, por ejemplo, el nuevo arancel podría restar hasta un 20% de competitividad frente a países que aún mantienen acceso preferencial, lo que amenaza la estabilidad de más de 120.000 empleos directos en la sierra ecuatoriana. Hasta ahora, no hay claridad sobre el tratamiento que se dará a China, tradicional protagonista en los pulsos comerciales de la era Trump, lo que deja abierta la posibilidad de una escalada aún mayor en las próximas semanas.