Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), el 2019 ha sido un año en el que las cifras no dieron buen frente. Se estima que una de cada nueve personas sufre de hambre, mientras que el número de aquellas con sobrepeso se eleva constantemente. En el marco de esta problemática, la FAO en Ecuador decidió enfocarse este año en la calidad alimenticia. Alineada con el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el Programa Mundial de Alimentos ONU, el sector privado y la academia; se creó la Ruta de Restaurantes Hambre Cero de Quito. La iniciativa consiste de once restaurantes reconocidos por la ONU como Hambre Cero. Su identificación es un pequeño logo informativo de Guías Alimentarias de Ecuador para una dieta saludable. El haber conseguido esta insignia significa un compromiso con criterios de responsabilidad nutricional. Los restaurantes de la ruta ofrecen agua gratuitamente, ofertan alimentos sanos e inocuos en sus cartas, apoyan la compra de productos locales, combaten el desperdicio de residuos y promueven los espacios de lactancia para mujeres. A lo largo de la capital ecuatoriana y para gustos diferenciados, estos establecimientos son pioneros en la convergencia de acciones que luchen con la problemática alimentaria. Aunque el reto es grande y el tiempo de acción corto, empezar a ser un restaurante de solución está a un clic de distancia en la página web de la FAO. Para quienes se desarrollan en el sector gastronómico, el inicio de estos reconocimientos locales marca el motivo gourmet más grande de cualquier cocina. Por: Koryna Herrera Fotografía: Cortesía