La sostenibilidad dejó de ser un discurso para convertirse en una exigencia del mercado inmobiliario. En Ecuador, la certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies) se consolida como un estándar clave en el desarrollo de edificaciones eficientes. Entrevistamos a Adriana Benalcázar, CEO de AB Arquitectura, la única empresa Premier Service Provider de EDGE en Ecuador, quién nos detalla el crecimiento del modelo en el país. Crecimiento sostenido El mercado ecuatoriano ha mostrado un interés creciente por la certificación. Adriana explica que “en 2024 y 2025 hemos certificado 25 proyectos de un total de 90, lo que demuestra un crecimiento constante. Los clientes están cada vez más conscientes de la importancia de la sostenibilidad y buscan incorporarla en sus prácticas constructivas”. Además, destaca que una vez que un constructor adopta la certificación EDGE, en la mayoría de casos decide repetir la experiencia en futuros proyectos, convirtiendo a la certificación en un diferenciador estratégico. Beneficios tangibles para las empresas Los impactos no son solo reputacionales, sino también económicos y técnicos. Según la experta, “la banca privada ha acompañado estos procesos con mejores plazos y condiciones, impulsando tanto la certificación como la compra de este tipo de proyectos”. A nivel técnico, cada desarrollo certificado garantiza eficiencias mínimas del 20% en energía, 20% en agua y 20% en energía incorporada en materiales, lo que se refleja directamente en las planillas de los usuarios. Principales desafíos El camino hacia una construcción sostenible enfrenta aún barreras estructurales. Para Adriana, “el principal desafío está en generar más incentivos desde la banca y el Estado. Es clave ofrecer reducciones en impuestos prediales, simplificación de trámites, tasas preferenciales y flexibilización normativa”. Estas medidas serían determinantes para ampliar el alcance de la certificación en el país y acelerar la adopción en proyectos de distinta escala. También te puede interesar: Innovación en sistemas y formas de construcción Tendencias globales El contexto internacional marca la pauta con el fortalecimiento de EDGE a través de finanzas verdes, bonos y préstamos que requieren certificaciones, así como la transición hacia estándares más ambiciosos como EDGE Advanced y EDGE Zero Carbon. “En Ecuador, estas tendencias ya se reflejan en proyectos con banca privada y en desarrollos residenciales en Quito, Cuenca y Guayaquil, donde la certificación es un diferenciador de mercado y condición de acceso a financiamiento verde”, explica Benalcázar. Mirada hacia el futuro La perspectiva es clara: la certificación crecerá a ritmo acelerado. Benalcázar afirma que “las proyecciones son muy positivas y se espera una aceleración hacia 2030, impulsada por hipotecas y créditos verdes, la emisión de bonos y la creciente demanda de edificaciones eficientes y saludables”. En este sentido, EDGE no solo es un sello técnico, sino también un catalizador de la transición hacia ciudades más sostenibles, resilientes y habitables, que responden a la urgencia de la acción climática global.