Brasil, la economía con más alto PIB de la región, tiene uno de los salarios mínimos más bajos, lo que da cuenta de peores condiciones laborales y salariales en dicha economía, solamente superado por Venezuela, cuya desvalorización recurrente de su moneda, política monetaria expansiva y niveles extremos de inflación condujeron a que este país tenga el peor salario mínimo de la región, el cual es equivalente a 1 dólar mensual.