La Superintendencia de Bancos reportó entre enero de 2021 y marzo de 2022, la existencia de 38 empresas e instituciones que no están autorizadas para operar en el sector financiero, de seguros y valores. El organismo de control alerta que esas empresas ofertan productos de crédito o de inversión, sin requerimiento de garantías y que no se ajustan a las exigencias legales. Esto pone “en riesgo los intereses de los ciudadanos“. De esas 38 instituciones no autorizadas, 10 ofrecen productos relacionados con bitcoin. Y son: Mtcoin, Xapo, Bitcoin, Forex, Elite Argotty, KRC Kapital Release Club (KRC), Crypto, 24 Kapital, Ix Inversors y Decentralized Investors Association DIA (antes IX Inversors). Sin respaldo de autoridades “En el ordenamiento jurídico ecuatoriano no existen sanciones establecidas por el simple uso de criptomonedas”, explica la Superintendente encargada Rosa Matilde Guerrero. Si bien la gente es libre de invertir su dinero en criptomonedas, no tienen ningún tipo de respaldo de las autoridades. En un intercambio local de bitcoins, los inversionistas no tienen herramientas de cobertura de riesgo, como un seguro de depósito, que sí existen en instituciones financieras, como bancos y cooperativas. Según la Superintendencia, las únicas instituciones en Ecuador que no están autorizadas a realizar inversiones en criptomonedas en Ecuador son las entidades financieras. La razón es legal, pues el Código Monetario y Financiero lo prohíbe. Pero también hay una razón financiera a considerar y es el alto riesgo atrás de estas operaciones. También te puede interesar: BCE: El bitcoin no es un medio de pago autorizado en el Ecuador En el mundo existen más de 8.000 criptomonedas, pero la primera y más famosa, es el bitcoin. El bitcoin nació en 2009 como un experimento, con la idea inicial de crear una forma de pago que no requiera a los bancos como intermediarios en las transacciones económicas. Pero el uso del bitcoin para la adquisición de bienes y servicios es aún escaso en el mundo. Las personas adquieren estas monedas más bien como un activo de inversión especulativo, debido a la enorme volatilidad en su precio. La escasa regulación que existe sobre el bitcoin ha abierto espacios para estafas. Las criptomonedas son activos digitales, que poseen información electrónica, cuyo valor depende de la confianza de los usuarios, explica la Superintendente de Bancos. Las criptomonedas constan en una cadena de bloques (blockchain), potenciada por cientos o miles de servidores interconectados, que pueden encontrarse en cualquier parte del mundo. Según Guerrero, si los usuarios adquieren criptomonedas de personas o sitios web que están fuera de la jurisdicción ecuatoriana, el Estado tiene serias limitaciones para actuar. ¿Cómo saber si lo que una persona adquiere en una plataforma digital es, en realidad, una criptomoneda? Hay cinco alertas que permiten a los ciudadanos advertir si se trata de una estafa: Es una estafa cuando una empresa ofrece una rentabilidad segura; por ejemplo, del 5%, 10% o 20% anual. Las criptomonedas son una inversión de alto riesgo; por tanto, nadie puede garantizar una utilidad. Hay que desconfiar cuando un inversionista no tiene control sobre sus criptomonedas; es decir, si no es él mismo quien compra y vende las monedas desde la aplicación. Puede ser una inversión falsa cuando la ganancia o utilidad depende del número de socios o clientes adicionales que la persona incluya en la plataforma o empresa. En estos casos, más bien es una pirámide. La criptomoneda más importante es el bitcoin, por lo que cualquier otra moneda digital debe llevar a la desconfianza. Hay que desconfiar de estas supuestas inversiones cuando la empresa vende “una transformación del modo de vida”; es decir, como una especie de trabajo, de resolver sus problemas económicos o de hacerse rico. Fuente: Primicias