¿Quién no querría escapar del sofá a cualquier otra parte? Escaparse unos instantes a lugares poco conocidos, ciudades en las que pasar inadvertidos o pasar el tiempo en rincones secretos para unas vacaciones en la naturaleza. En definitiva, movernos a nuestro propio ritmo, desconectar y poder escuchar al fin nuestros propios pensamientos. Pues bien, si tú también tienes ese mismo anhelo, tenemos una gran noticia que darte, te traemos los mejores destinos de Europa para un viaje exprés en 2024. Estos 10 destinos de Europa son dignos de la mejor postal y enamoran a todo aquel que los visita. Unos son auténticos milagros naturales. Han sabido hacer una amalgama perfecta entre lo antiguo y lo nuevo. Aquí nuestra selección de los 10 destinos de Europa más bonitos para un viaje exprés. 1. Conques (Francia) El país galo guarda tantos rincones dignos de una postal que elegir solo uno siempre es injusto con los demás. Uno de los que consideramos más idílicos es Conques, una villa del departamento de Aveyron que forma parte del Camino de Santiago francés. Aunque su tamaño es reducido se tardan horas en recorrerlo. Imposible pasar de largo ante sus fachadas de entramado, las flores de sus jardines o los cafés de aires bohemios. De visita obligada en Conques es la iglesia de la abadía de Sainte-Foy, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con un bonito tímpano y originales vidrieras realizadas por el afamado artista Pierre Soulages. Además de sus casas nobles de piedra y callejuelas empedradas, un lugar de gran interés de este hermoso pueblo es la plaza de la abadía, donde podrás visitar distintos talleres de artesanos de madera, cuero o joyeros, además de bares y restaurantes. Otro de sus puntos fuertes, son sus iglesias, desde la iglesia Abacial de Sainte Foy hasta la Capilla del Rosario. El broche final es el tesoro de Conques, se trata de uno de los grandes tesoros europeos de orfebrería medieval. 2. Albarracín (Teruel) Uno de los destinos de Europa para un viaje exprés más bonitos se encuentra, precisamente, en España. Apiñadas en torno al esbelto campanario de la Catedral, las casas rojizas de Albarracín, en Teruel, parecen darse calor cuando caen las primeras nevadas. Azorín lo consideraba uno de los pueblos más bonitos de España, y sigue siendo ese lugar con encanto que sedujo el novelista. Sus empinadas callejuelas guardan decenas de detalles y motivos para detener la marcha, una bonita aldaba, la fina labor de un visillo o un vecino que saluda al pasar. Destaca la catedral de El Salvador del siglo XVI, de minucioso retablo y vistosa torre, así como el Palacio episcopal, que conserva una importante colección de tapices. Hay que reconocerlo: aquí hay un mirador a cada paso. 3. Bilbury (Inglaterra) En solo dos horas se pasa de la frenética capital inglesa a la serenidad de Bilbury, de los rebosantes escaparates de las londinenses Oxford o Regent Streets a la anónima Arlington Road, donde antaño tenían sus talleres los artesanos de la lana. Esta población es imprescindible en una ruta por los Cotswolds, uno de los lugares imprescindibles del Reino Unido en el que el tiempo parece haberse detenido, y cuyas preciosistas imágenes forman la postal más romántica del país. Un destino de Europa para un viaje exprés que no te puedes perder.También te puede interesar: Recomendados Travel y Bienestar: Restaurantes, hoteles y más 4. Montefrío (Granada) Una considerable historia de conquistas y deseos acompaña a Montefrío, cuyo casco histórico se extiende como una blanca bata de cola a los pies de la fortaleza árabe y la Iglesia de la Villa. Este templo desafía a la gravedad desde el siglo XIV cuando fue construido sobre los restos de un castillo nazarí. La belleza del pueblo se traslada también a sus alrededores, idóneos para iniciarte en las rutas de senderismo. 5. Lago de Garda (Italia) No es el mayor foco turístico de Italia pero ha enamorado a intelectuales, artistas, escritores y nobleza de todos los tiempos. El lago de Garda, con sus aguas profundas y pintorescas villas asomadas a su orilla, anima a descubrir navegando lugares como Limone Sul Garda. Con poco más de mil vecinos, esta localidad invita al viajero a pasear, y a gozar de ricas limonadas y de su cocina lombarda. 6. Santorini (Islas Griegas) Y si hablamos de destinos de Europa para un viaje exprés idílico, no podíamos dejar atrás las Islas Griegas. Al amanecer y al ocaso el color inmaculado de los templos, molinos y viviendas trogloditas de la aldea de Oia se tiñen de suaves colores pastel. Casi fundiéndose con el cielo y el mar muestran una de las imágenes de postal más hermosas de Santorini —uno de esos destinos perfectos para una luna de miel—. Esta turística isla griega sosiega su espíritu durante el invierno y se convierte en un refugio idóneo para disfrutar casi en soledad. 7. Reine (Noruega) Este minúsculo rincón de las islas Lofoten ha ocupado las portadas de incontables publicaciones. El éxito de la merecida fama de Reine radica tanto en la pintoresca imagen de sus casas de pescadores como en el fascinante escenario donde se asienta. Situado en el océano Ártico, su imagen se modifica en cada estación. Difícil elegir la mejor postal: cubierto de nieve, teñido de ocre o con la energía chispeante del estío.También puedes leer: Giethoorn, el pueblo holandés sin autos ni carreteras 8. Hallstatt (Austria) Para comenzar te diremos que está considerado uno de los pueblos más bonitos de Austria y uno de los más espectaculares del mundo a orillas de un lago, de hecho es Patrimonio de la Humanidad desde 1997. Hallstatt forma parte de la región de Salzkammergut, al sureste de Salzburgo, conocida con la región de los lagos -no en vano cuenta con más de 700-. El paisaje que la rodea es absolutamente bucólico, y sus callejuelas serpenteadas por balcones florecientes, restaurantes, tiendas de artesanía y bonitos cafés hacen que la estancia resulte magnética. Entre los lugares más destacados de la localidad no puedes dejar de ver la Plaza Markplatz o su iglesia Pfarrkirche. 9. Isla de Ustica (Italia) Una de las islas más bellas del Mediterráneo es también una de las más desconocidas. Hablamos de Ustica, a 70 kilómetros de la costa al norte de Sicilia. Un destino perfecto si lo que buscas son calas interminables, aguas cristalinas y bahías que todavía no se encuentran masificadas por el turismo. Ustica te ofrecerá maravillosas experiencias: rutas gastronómicas y vinícolas, rutas en barco, un poco de snorkel en la Cala Sidoti, trekking en el Sentiero del Mezzogiorno... ¡será un viaje a Europa inolvidable! 10. Diessenhofen (Suiza) Cantón de Turgovia, dentro del distrito de Frauenfeld. Esta localidad suiza es el destino más apetecible para aquellos que huyen de bullicios y grandes urbes, tendiendo en cuenta que su población no supera los 3.700 habitantes. Un pueblo bucólico a orillas del Rin que te ofrece la oportunidad de contemplar el mayor salto de agua de Europa central tomando un crucero rumbo a las cataratas del Rin —entre los meses de abril y octubre—. Su casco antiguo medieval desvela un bonito puente de madera sobre el río, mientras que la abadía St. Katharinental se considera el punto culminante del barroco tardío en Suiza. Fuente: ELLE