El ransomware es el ciberataque más creciente en Ecuador y América Latina, transmitido a menudo mediante correos electrónicos no deseados o phishing. Esta forma de ataque bloquea archivos o sistemas, manteniéndolos encriptados hasta que se pague un rescate por la clave de desencriptación. También te puede interesar: Ecuador, target de ataques cibernéticos Bajo este escenario, Ricardo Pulgarín, Security Solutions Architect de Cirion Technologies, explica que “el foco de las empresas e instituciones debe estar puesto en el fortalecimiento de los esquemas de ciberseguridad”. Para ello, entrega 10 recomendaciones para enfrentar estratégicamente las posibles amenazas: Proteger los sistemas de recuperación y realizar copia de seguridad de los datos: ante incidentes humanos, ransomware o desastres naturales, es vital implementar acciones para una ágil recuperación de datos y sistemas, incluyendo copias de seguridad, pruebas de recuperación y un plan con RPO y RTO. Ejecutar simulacros de recuperación: garantizan que los datos estén disponibles, se puedan recuperar y que todo funcione correctamente. Hay que sumarles una adecuada comunicación a lo largo de la cadena de mando y la definición de responsabilidades de equipos y personas. Educación en ciberseguridad: la seguridad de los datos tiene que ser una prioridad empresarial. Una correcta capacitación es clave para entender los riesgos y para que los colaboradores comprendan la importancia de asumir su responsabilidad ante amenazas. Definir la superficie de ataque: tener claro los sistemas, dispositivos y servicios del entorno necesarios para mantener los negocios en línea e inventario activo. Esto permite identificar los frentes más vulnerables y trazar la línea base de recuperación del sistema. Auditar y gestionar dispositivos vulnerables: implementar controles en puntos críticos y dispositivos finales, junto con seguridad perimetral en los dispositivos del usuario final. Segmentar la red: para “enterrar” la amenaza es necesario “dividir” la red en secciones más pequeñas para contener el ataque y controlar el flujo de tráfico. Proteger los correos electrónicos: mantener las soluciones de correo electrónico actualizadas y contar con una protección de gestión segura para evitar ingreso de ransomware. Ampliar el enfoque en la identidad: validar el acceso dual a información crítica y supervisar puertos y protocolos para prevenir la explotación de vulnerabilidades de aplicaciones maliciosas. Cyber Kill Chain: analiza las acciones de los ciberdelincuentes para alcanzar sus metas. Ante posibles errores humanos, se requiere una robusta tecnología de seguridad y una estrategia que unifique controles. Poner en marcha un plan de respuesta a incidentes: un plan claramente definido y practicado garantiza un mejor resultado en caso de ciberamenazas. Fuente: Cirion