La creciente presión sobre el sistema público de salud ha impulsado el interés por la medicina prepagada en Ecuador. Según el último corte correspondiente al primer trimestre de 2026, 1.679.188 ecuatorianos cuentan con un plan privado de salud, lo que representa una penetración del 9,17% de la población nacional. Para Julio Tarré, Miembro del Directorio de AEEMIP y Gerente General de Plan Vital, el reto no pasa únicamente por incrementar el número de afiliados, sino por replantear la oferta para responder a las distintas realidades económicas del país. También te puede interesar: Medicina Prepagada: El sector crece 7,6% y fortalece su papel dentro del mercado de salud privado Diversificar la oferta para ampliar la cobertura Los planes tradicionales de medicina prepagada no han logrado llegar a una mayor parte de la población debido a sus costos y a la falta de claridad sobre sus condiciones de cobertura. “Para enfrentar este desafío, la industria trabaja en productos más flexibles, con distintos niveles de protección y modelos de atención que reduzcan costos sin afectar la calidad del servicio”. La prevención gana protagonismo Aunque las compañías no incluyen cobertura para consultas, exámenes y procedimientos preventivos, en los últimos años han fortalecido iniciativas orientadas a promover la prevención. “A través de información y programas dirigidos a sus afiliados y a la población en general, buscan contribuir a la reducción de los factores de riesgo y fomentar estilos de vida más saludables, con mayor bienestar y calidad de vida”, afirma Julio. La inflación médica presiona los costos Uno de los mayores desafíos financieros del sector es el incremento sostenido de los costos de atención. Mientras la inflación general del país se mantiene en niveles cercanos al 1% o 2%, la inflación médica alcanza entre el 14% y el 16% anual, impulsada por el aumento de honorarios profesionales, medicamentos, tecnología y procedimientos especializados. “Este comportamiento obliga a las compañías a revisar permanentemente la estructura de sus planes para mantener el equilibrio entre cobertura y sostenibilidad financiera. Entre las herramientas utilizadas figuran la redefinición de coberturas, la incorporación de redes médicas más controladas y el uso de deducibles diferenciados”, señala. Un sector que busca crecer de forma sostenible “El futuro del sector dependerá de desarrollar planes más accesibles, fortalecer la prevención e incorporar nuevas tecnologías que permitan ampliar el acceso a la protección financiera en salud”, concluye Julio.